Inauguración de la estación de Recoletos, en el «túnel de la risa», en 1967
Inauguración de la estación de Recoletos, en el «túnel de la risa», en 1967

Cómo afectará el cierre del «túnel de la risa» durante cuatro meses, por obras, en 2019

El Consorcio de Transportes habilitará alternativas en Metro y bus para los viajeros afectados

MADRIDActualizado:

El «túnel de la risa», la conexión ferroviaria que horada Madrid bajo tierra a lo largo de 7 kilómetros, y que atraviesan al menos cinco de las principales líneas de Cercanías de la región, se cerrará y quedará sin servicio durante cuatro meses en 2019, para realizar unas obras integrales que lo remodelarán de arriba abajo: de la catenaria a las vías. Renfe y Adif preparan ya servicios alternativos de Metro y autobús que cubran el servicio entre las cuatro estaciones que quedarán sin conexión: Atocha, Recoletos, Nuevos Ministerios y Chamartín.

Aunque se trate de impactar lo mínimo posible y de realizar las obras a la mayor brevedad, no será posible hacerlo antes de cuatro meses, ni sin suspender el servicio. Para que las molestias sobre los viajeros sean las menores, se han elegido los cuatro meses de verano de 2019: de junio a septiembre. Todo el material que se sustituya deberá ser sacado al exterior por las dos únicas bocas del túnel.

La obra costará 73 millones de euros, y supondrá interrumpir el servicio entre Atocha y Chamartín: en ambas estaciones deberán apearse los viajeros que lleguen en Cercanías, y continuar su viaje por otros medios. Afortunadamente, explicaron fuentes de Adif, se trata de la almendra central de la ciudad, y las comunicaciones son excelentes tanto por Metro como por autobús. Ambos servicios, no obstante, se reforzarán en coordinación con el Consorcio Regional de Transportes.

Una conexión con 51 años

Los responsables de Renfe y Adif explicaban la necesidad imperiosa de reformar este túnel –cuyo diseño es de la etapa de Indalecio Prieto como ministro de Fomento, en 1933, aunque por el inicio de la Guerra Civil no se inauguró hasta 1967–: en ese túnel se han producido hasta 71 incidentes entre los años 2014 y 2016. Y el impacto de cada una de ellas supone una afección de 700 minutos.

Por el túnel de Recoletos circulan los trenes de las líneas C1, C2, C7, C8 y C10, a razón de 250 trenes por jornada laboral. Esta es una de las obras que se incluyen dentro del Plan de Mejoras de los Servicios de Cercanías de Madrid, que hasta el año 2015 tiene previsto invertir en la región más de 5.000 millones de euros, y entre 2018 y 2019, un total de 580 millones de euros en un plan de choque que afronte los problemas más urgentes.

Nuevo corredor subterráneo

Entre las principales reformas que incluye este plan, destacan la prolongación de varias líneas como la C-4 y la C-5, la construcción de cuatro nuevas estaciones y la remodelación parcial de otras 84. Además, el plan de Fomento prevé también la construcción de un nuevo eje transversal para conectar el corredor del Henares con Leganés sin necesidad de pasar por Atocha y Chamartín.

Pese a lo abultado de sus cifras, desde Podemos en la Asamblea de Madrid no terminan de creerse la inversión: recuerdan otras anunciadas antes, por el ministro socialista de Fomento José Blanco o por la popular Ana Pastor, que no llegaron a concretarse. Su diputado Alberto Oliver aplaude que el ministerio reconozca la necesidad de acometer obras urgentes, aunque llega «con diez años de retraso». Y denuncia que «los municipios que han luchado por contar con una parada de Cercanías tendrán que seguir esperando».