Alumnos en una clase de secundaria
Alumnos en una clase de secundaria

Los colegios sancionarán a las familias que deterioren los libros de texto gratuitos

Los soportes digitales y tablets también están comprendidos en la nueva norma. El ahorro previsto por domicilio irá de 250 a 300 euros por niño y curso académico

MADRIDActualizado:

En apenas 48 horas, el próximo jueves, la l ey de gratuidad de los libros de texto será ya una realidad en la Comunidad de Madrid. Si las previsiones se cumplen, Ciudadanos llevará su propuesta al pleno del día 15, donde la nueva norma contará con la unanimidad del resto de grupos políticos. Posteriormente, habrá que realizar un desarrollo reglamentario de la ley, que fije entre otras cuestiones las sanciones a aplicar a aquellos que no cuiden los libros -el sistema funciona por préstamo- y los devuelva deteriorados.

La fórmula que se quiere aplicar es un servicio de préstamo: los padres que quieran participar en el mismo entregarán al finalizar el próximo curso, el 2017-2018, los libros de texto de sus hijos en buen estado. A partir de ahí, el siguiente curso (2018-2019) ya tendrán derecho a un juego de libros de texto, lo que les supondrá un ahorro por año y niño de entre 250 y 300 euros, según cálculos de Ciudadanos.

Medidas correctoras

El texto legal propuesto por la formación naranja recoge en su articulado que «el deterioro o extravío de los libros de texto prestados supondrá, sin perjuicio de las medidas correctoras aplicables, la obligación» de los padres de «reponer el libro o libros» afectados. Según indican el portavoz de Ciudadanos en la Asamblea, Ignacio Aguado, y la diputada María Teresa de la Iglesia, que defiende esta ley de gratuidad de libros de texto, una de sus bazas es que fomenta entre los niños el cuidado del material escolar y los valores de respeto y compromiso.

La ley recoge que también se incluyan en la norma los soportes digitales

Pero además de los libros, la ley recoge que también se incluyan en la norma -y resulten igualmente gratuitos- los soportes digitales, aunque esto deberá detallarse y desarrollarse también mediante el correspondiente reglamento.

50 millones de inicio

La Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad de Madrid deberá incluir en cada ejercicio presupuestario las partidas económicas necesarias para financiar este sistema de préstamo. En la formación naranja calculan que el gasto más elevado se realizará en el primer curso de funcionamiento de la ley, donde prevén una inversión necesaria de «entre 40 y 50 millones de euros».

A partir de ese año, habrá de destinarse un importe mínimo anual que se determinará en función del número de alumnos adheridos al sistema de préstamo. También correrá a cargo de la Comunidad de Madrid la adquisición de los libros de texto necesarios para la reposición de libros derivadas del vencimiento de su periodo de vigencia, su obsolescencia o la imposibilidad de su reutilización.

Sin espacio para dibujar

El programa se aplicará tanto a los alumnos de Educación Primaria como a los de Secundaria Obligatoria. Expresamente se señala que los libros de texto no podrán tener «espacios previstos para que en ellos se pueda escribir o dibujar», con excepción de los de los cursos primero y segundo de Primaria y los de alumnos con necesidades educativas especiales, «para los que se podrá prever reglamentariamente su renovación anual».

Los colegios elegirán los libros, y las ediciones seleccionadas no podrán ser sustituidas durante un periodo mínimo de cuatro cursos escolares

La propiedad de los libros corresponderá a la consejería de Educación. Será cada centro educativo el que elija los libros, aunque las ediciones seleccionadas no podrán ser sustituidas durante un periodo mínimo de cuatro cursos escolares.

Los alumnos están obligados a cuidar y conservar convenientemente los libros prestados, y a devolverlos al finalizar el curso o cuando causen baja en el centro, en caso de traslado.

Clases medias

Una de las ventajas de este sistema, como insiste el líder de Ciudadanos, Ignacio Aguado, es su carácter «universal y voluntario». El primer punto permite que se beneficien de la iniciativa «las clases medias», excluidas de muchas ayudas y subvenciones por imponerse un máximo de ingresos, que en el caso de esta ley no existe.

En cuanto al carácter voluntario, supone que sólo participarán en el sistema aquellos padres que así lo manifiesten expresamente. A diferencia de lo que ocurre en algunos otros puntos de la geografía española, donde el sistema funciona pero tiene carácter obligatorio.

Una comisión de seguimiento vigilará el funcionamiento de esta fórmula y elaborará un informe anual donde se señale el número de alumnos que participan en él y los libros que se han tenido que comprar cada curso, indicando si lo fue por vencimiento de su vigencia o por necesidad de reposición.