Ensayo de la coral en la Basílica de San Miguel
Ensayo de la coral en la Basílica de San Miguel - ÁNGEL DE ANTONIO

Del colegio del barrio al coro de San Miguel

Son 50 chicos y chicas con unas voces privilegiadas. No lo sabían. No habían cantado nunca. Hoy forman una Schola Cantorum. Debutan el 19 de diciembre

MadridActualizado:

«Somos artistas dando la cara al público». Al escuchar esta frase, 50 chavales se inflan de emoción. Se la acaba de lanzar José María Álvarez Muñoz, el director de la Schola Cantorum Príncipe Miguel, el coro juvenil de la Basílica Pontificia de San Miguel, en el corazón del Madrid más castizo. Hasta hace dos meses no habían cantado nunca. Solo estudiaban y se divertían como corresponde a sus edades, entre los 11 y los 17 años. Ahora parecen ángeles. Compartimos con ellos uno de sus ensayos. Debutan el 19 de diciembre. Los nervios, ni que decir tiene, a flor de piel.

Este coro juvenil es casi un milagro. A mediados de septiembre no existía. Pero al rector de la basílica, Javier Laínez, le rondaba en la cabeza. Se puso manos a la obra. «Este templo tiene muy buena acústica. Había que aprovecharlo», nos dice como si nada. Y es cierto, las voces suenan a gloria. «Tenía que ser algo especial, cercano. Escribí a todos los colegios de la zona. Respondieron 17. Hubo 800 audiciones. Hoy tenemos un coro con esta maravilla de muchachos».

Y ahí están los 50. Sin faltar ni un día a los ensayos. Con tantas ganas como ilusión. No tenían conocimientos de música pero están a punto de lograr poner los pelos de punta con sus voces. Es, por así decirlo, un grupo integrador. Como la «ONU» de los coros. Muchos son hijos de inmigrantes, nacidos ya en España. Los hay españoles, filipinos, latinoamericanos, rusos, guineanos y chinos. Visten chandal, «leggins», vaqueros, sudaderas y deportivas. Algún pelo tintado de azul y otro multicolor... pero todos van a la de una cuando el director alza la mano.

Guillermo, de 12 años, es soprano y una de las pocas voces blancas de la Schola Cantorum Príncipe Miguel. Es el benjamín y todos –otros 13 chicos y 36 chicas– le arropan. Se sienten, todos, muy compenetrados. Saben que lo van a lograr. No tienen más que devolver la sonrisa de brío –a veces en forma de reprimenda cariñosa– de su director, con un currículum de aúpa.

José María Álvarez Muñoz es el director de Orquesta y Ópera por el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú y especialista en música barroca por la Bachakademie de Sttutgart (Alemania).

La cita para disfrutar de la primera actuación pública de este coro es el 19 de diciembre, a las ocho de la tarde en la Basílica de San Miguel, en la calle San Justo. «In Dulci Jubilo» es como se llama su primer concierto. Seguirán muchos más. No hay duda. Interpretarán, entre otros, el «Ave María» de T. L. de Victoria y «Joy to the world», de G. F. Haendel. Todo está listo para el debut. Suerte.