La «cocina» del nuevo urbanismo

SARA MEDIALDEAMADRID. Primero fue mercado central de frutas y verduras; después, almacén municipal de objetos perdidos, sede de los sindicatos municipales y base del SAMUR; en breve comenzará su

SARA MEDIALDEA. MADRID.
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Primero fue mercado central de frutas y verduras; después, almacén municipal de objetos perdidos, sede de los sindicatos municipales y base del SAMUR; en breve comenzará su transformación para convertirse en la nueva sede de Urbanismo, espacio público y edificio para hotel, oficinas y uso comercial. Para ello, seguirá el proyecto de Eduardo Pesquera y Jesús Ulargui, ganadores del concurso convocado por el Ayuntamiento y el Colegio de Arquitectos de Madrid.

En total, habrá que reconvertir las antiguas naves del mercado central de fruta: una parcela de 24.517 metros cuadrados, de los que 6.938 son patio. La edificabilidad máxima es de 41.521 metros cuadrados, a los que se sumarán los de un edificio nuevo, destinado a terciario, en una parcela de 4.842 metros en la fachada que da a la plaza de Legazpi. El presupuesto previsto para esta actuación supera los 61 millones de euros.

El objetivo es que estas antiguas naves de frutas se transformen en edificios de uso público, que albergarán entre otras cosas las nuevas oficinas del área de Urbanismo, a las que se trasladen los funcionarios y los millones de expedientes que hoy están en el edificio de esta concejalía en la calle Guatemala: ocupan una manzana entera que en el futuro se venderá -el PGOU admite allí el uso residencial- y permitirá al Gobierno municipal «hacer caja».

Para conseguirlo, el jurado del concurso -del que han formado parte profesionales del prestigio de Diego Cano Pintos, José Antonio Martínez Lapeña, Rafael de la Hoz, Carlos Puente y Antonio Cruz- eligieron la propuesta de Ulargui y Pesquera, que se presentó bajo el lema «TÜR».

Construcción zigzagueante

Su principal originalidad estriba en su planteamiento para el patio: lo ocupa parcialmente con una construcción zigzagueante. En su planta baja, tiene el vestíbulo principal y el espacio destinado a la atención al público; en la superior, estarán los espacios singulares, que tendrán un acceso directo tanto desde la plaza de Legazpi como desde los espacios verdes del río.

El conjunto a rehabilitar se estructurará en tres piezas: por un lado, el antiguo edificio, obra de Francisco Javier Ferrero, que se rehabilitará con «absoluto respeto a las características formales y constructivas» originales, según ha destacado el jurado. De hecho, las fachadas de este antiguo mercado serán visibles y abiertas a la ciudad mediante la incorporación de piezas de vidrio.

Una segunda pieza será el nuevo pabellón vertebrador, que se construirá a lo largo del patio. La tercera pata de este banco será el edificio utilizado para usos terciarios -hotel, comercial, oficinas-, sobre la que la propuesta ganadora hace un diseño orientativo, ya que aún no está decidido cómo será: la parcela sobre la que se sitúa se venderá por parte del Ayuntamiento, y será la iniciativa privada quien encargue el proyecto de este edificio, del que se espera que sea -por deseo municipal- un hito en la ciudad, con una altura superior a la del entorno aunque probablemente no mucho mayor a los 100 metros.

En la propuesta ganadora, se contempla la introducción de soluciones de carácter medioambiental, aprovechando la morfología del edificio y su gran desarrollo horizontal. Concretamente, se plantea la instalación de paneles termodinámicos, o una cubierta ajardinada en el edificio que se construya en el patio. El diseño de Pesquera y Ulargui resultó el ganador entre 37 proyectos que se presentaron al concurso, cuyo jurado presidió la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez. Además de este proyecto, un segundo premio se concedió a la propuesta «LLLL», del equipo formado por los arquitectos Gerardo Ayala, Mateo Ayala y Marco Ayala. El tercer premio fue para la propuesta «Se trata de mucho más», de Eugenio Aguinaga.

El antiguo mercado de frutas y verduras fue construido entre 1932 y 1934, y es obra de Francisco Javier Ferrero Llusiá, representante del «racionalismo madrileño». Por su valor arquitectónico -como uno de los primeros ejemplos de aplicación a gran escala de la técnica estructural del hormigón armado en Madrid-, goza de protección estructural.

Ferrero Llusiá fue autor de otros dos mercados en la capital: el central de pescados -actual mercado de Puerta de Toledo- y el de Olavide -que desapareció por una voladura para la remodelación de la plaza del mismo nombre-. El de frutas y verduras es el único que mantiene su disposición original actualmente.

Una vez fallado el concurso de ideas, los autores de la propuesta ganadora deberán elaborar el proyecto definitivo, y adjudicar las obras, que está previsto que se inicien en el último trimestre de 2008. En fuentes municipales se calcula que los trabajos habrán finalizado en el año 2010.