Aguado y Monasterio intercambian información durante el pleno de constitución de la Mesa de la Asamblea
Aguado y Monasterio intercambian información durante el pleno de constitución de la Mesa de la Asamblea - IGNACIO GIL

Ciudadanos y Vox se enrocan a seis días del pleno sin candidato

La formación naranja y el PP confían en pactar, pero miran de reojo a Murcia

MADRIDActualizado:

Seis días es el tiempo que queda hasta que se celebre la sesión de investidura sin candidato convocada en la Asamblea el 10 de julio. Ciudadanos y el PP todavía ven posible alcanzar antes de esa fecha un acuerdo de Gobierno para la Comunidad de Madrid, y convertir ese pleno en uno con candidato. Pero éste sólo será matemáticamente válido si incluye a Vox. El bloqueo se mantiene en la región por el órdago mutuo que sostienen Ciudadanos y Vox. Pero sin la suma de sus votos, no habrá gobierno conservador en la región.

Lo que ocurra hoy en Murcia, donde se va a producir la segunda votación para la investidura del candidato del PP a presidir la región, puede ser un anticipo de lo que suceda en Madrid en una semana. Si Vox mantiene allí su veto y no apoya al Gobierno PP-Cs, éste no saldrá adelante. La reivindicación de Vox en aquella región es idéntica a la que hace en Madrid: quieren un documento de mínimos firmado por los tres grupos que unirían sus votos en la investidura: PP, Cs yellos mismos.

El «no es no» naranja

Pero la formación naranja no parece muy dispuesta a variar de postura: Ignacio Aguado, su líder, continuaba ayer en sus trece, afirmando que no negociará nada con Vox ni firmará nada con ellos. Aseguraba que «56 apoyos –los que suma Cs más PP– son una mayoría holgada e importante para formar gobierno», y sería mayoría absoluta si Vox también vota esta opción. Si no lo hace, les advierte, se bloqueará esta posibilidad. Aguado reconocía tener «cierta preocupación después de ver lo de Murcia», pero sigue sin moverse ni un milímetro, lo que mantiene el riesgo de lo que llamó «la pinza PSOE-Vox».

Tampoco el partido de Santiago Abascal da marcha atrás en su órdago: sigue manteniendo que no puede apoyar la investidura de una presidenta que va a gobernar en coalición con un partido que no lo reconoce «ni siquiera como interlocutor», explican fuentes de la formación. Su conclusión es que no van a «regalar los votos a cambio de nada». Aguado no cree que mantengan esta posición de fuerza y recuerda que ya otras veces hancedido en sus pretensiones.

Vox no piensa apoyar una investidura con un partido que no lo reconoce «ni como interlocutor»

Aguado insiste en que todo está abierto en este momento en sus conversaciones con Díaz Ayuso (PP): tanto el programa como la estructura de gobierno, e incluso el nombre de quien presida la Comunidad de Madrid. «Estamos hablando de todo». Confía en que ese acuerdo se cierre en «unos días» y de tiempo a convertir el pleno sin candidato en otro con él. Claro que primero habrá que hacer una nueva ronda de consultas: Vox deberá decir expresamente al presidente de la Asamblea, Juan Trinidad, que apoya la investidura de Ayuso.

Gabilondo: «Presuponer lo que va a ocurrir en un pleno, estando 64 votos a 68, es mucho presuponer»

Mientras el bloque conservador mantiene su guerra psicológica, en el bloque de la izquierda el enfado era ayer evidente. Empezando por Ángel Gabilondo, que se ofreció a ser candidato con sus 64 apoyos y vio cómo Trinidad no lo tenía en cuenta. No quiso ser abiertamente crítico con la decisión del presidente del Parlamento madrileño, pero sí recordó que «hay mucho debate sobre si su discrecionalidad puede haber tenido dosis de arbitrariedad», dado que su decisión de ir a una sesión de investidura sin candidato coincide con lo que más interesaba a Ciudadanos: ganar tiempo para conseguir un pacto con el PP.

«Darles protagonismo»

En todo caso, sí denunció que «presuponer lo que va a ocurrir en un pleno, estando 64 sobre 68, es mucho presuponer». Y aunque constató una vez más que PP no es sólo el socio preferente de Cs sino «su socio exclusivo, porque no quiere hablar con nadie más», volvió a reiterarle a Aguado su deseo de sentarse a negociar con él sobre el futuro de la región y su gobierno. Seguir poniendo el foco sobre Vox, añadió, es «darle un protagonismo enorme, y estar condicionando toda la política de Madrid a lo que diga Vox».

Mucho menos sutiles fueron desde Más Madrid y Unidas Podemos. Pablo Perpinyá, diputado de la primera formación, denunció cómo se ha «retorcido el reglamento» para forzar la investidura sin candidato. Isa Serra, de Unidas Podemos, cree que Trinidad directamente se estaba «saltando el Estatuto de Autonomía de Madrid».