Vías del tren de la estación de Chamartín con las cuatro torres al fondo - MAYA BALANYA

Una «city» financiera sobre la estación de Chamartín

Distrito Castellana Norte, Ayuntamiento y Fomento pactan construir un gran centro de negocios encima de las vías del tren

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La idea fue del Ayuntamiento de Madrid, pero tuvo buena acogida del resto. El Consistorio, Ministerio de Fomento y Distrito Castellana Norte (DCN) han pactado la construcción de una «city» financiera sobre la actual estación de Chamartín y alrededores. Fue en la última reunión entre las tres partes cuando los responsables del Gobierno municipal hicieron una observación al promotor del terreno que, enseguida, recogió la propuesta al vuelo: «¿Por qué no concentráis las oficinas en los alrededores de la estación de Chamartín y hacéis lo mismo con las viviendas en la periferia de la capital?», plantearon. Y dicho y hecho. Este próximo jueves está prevista una nueva reunión entre los tres para dar una nueva vuelta de tuerca al plan.

La idea fue el germen del nuevo giro que ha tomado el proyecto de prolongación del paseo de la Castellana y que parece —esta vez sí— puede ser el definitivo. El plan pasa ahora por construir una «ciudad financiera» junto a la estación de Chamartín similar (aunque más pequeña) a la Defense de París, Canary Warf de Londres, Zuidas en Amsterdam o Europaviertel en Frankfurt.

De esta forma, las cuatro torres (pronto serán cinco) que se levantan frente a la estación de Chamartín no serían los únicos rascacielos de la zona en un futuro. El Ayuntamiento y el resto de responsables del proyecto saben que la construcción de esta nueva «city» financiera conllevaría la construcción de «decenas» de colosos de hormigón que se convertirían en las nuevas sedes de bancos y las grandes multinacionales que decidan establecer su sede en Madrid. No hay que olvidar que el Brexit votado en Gran Bretaña ha supuesto una oportunidad para la capital de España, que lleva meses manteniendo reuniones con importantes compañías multinacionales para «venderles» los atractivos de la ciudad en caso de que decidan abandonar Londres.

Reconstruir la obra

El Ministerio de Fomento también ha tomado nota y, según han confirmado fuentes del proyecto, aprovechará este cambio para reconstruir la propia estación de Chamartín, que ha quedado completamente anticuada tras la irrupción de la Alta Velocidad. El departamento que dirige Íñigo de la Serna para empezar, ya ha accedido a soterrar las vías del tren de tal forma que esta nueva «city» financiera pueda comenzar a construirse sobre la estación misma.

La nueva estación de Chamartín, por su parte, estaría dividida en dos partes: por un lado se construiría una zona dedicada, exclusivamente, a la Alta Velocidad y, por otro, al resto de líneas férreas (Cercanías, líneas nacionales, etc...). Algo similar, aunque más ágil y dinámico, a lo que ocurre en la estación de Atocha, que cuenta con dos zonas para separar sus trenes según el modelo y recorrido.

Este pacto para rediseñar el proyecto de prolongación del paseo de la Castellana es el mejor ejemplo para ilustrar la sintonía, sobre todo, entre el Ayuntamiento de Madrid y los responsables de DCN. No siempre había sido así. La llegada al Gobierno municipal de Manuela Carmena abrió una profunda grieta entre las dos partes. En un principio el Ayuntamiento se negó a apoyar el proyecto original de DCN —que preveía la construcción de 17.000 viviendas sobre los 3,1 millones de metros cuadrados del desarrollo— y presentó un plan alternativo.

Con el paso del tiempo y, sobre todo, con la llegada del nuevo ministro de Fomento, los responsables municipales se dieron cuenta de que tampoco iban a ningún sitio con «su» proyecto y decidieron sentarse en la mesa con el Ministerio y DCN para intentar pactar un desarrollo común. Fue entonces cuando todas las partes comenzaron a ceder. La gestora del proyecto accedió a recortar en un 20% el número de viviendas, pasando de las 17.000 iniciales a las 13.600 de ahora. Además, cede 185.000 metros cuadrados al Ayuntamiento para usos públicos y se compromete a mantener el gasto de 1.400 millones de euros en infraestructuras para la zona. Todo ello manteniendo el compromiso de crear 120.000 nuevos empleos.

Toque interno a los ediles

Por primera vez en mucho tiempo todo parece indicar que hay buena sintonía entre todas las partes para que un proyecto que lleva congelado un par de décadas pueda, por fin, ver la luz. El propio coordinador general de la Alcaldía de Madrid, Luis Cueto, apuntó en una entrevista con El País que la rúbrica definitiva podría producirse en el mes de mayo o junio. Expertos del sector no interpretan estas palabras de la «mano derecha» de Carmena como una señal de que el acuerdo está próximo, sino como un toque de atención interno a sus propios concejales díscolos. «Lo que está haciendo con estas declaraciones es dejarle claro a sus propios ediles que el proyecto se va a aprobar si o si... Aunque aventurar que la firma será antes de verano nos parece un poco precipitado», apuntan.

Este próximo jueves volverán a encontrarse las tres partes en una nueva reunión de la mesa técnica que se creó con la llegada de De la Serna al Ministerio. Ayuntamiento, DCN y Fomento seguirán acercando posturas y limando detalles de un proyecto que ya tiene las bases asentadas: 13.600 viviendas, una «city» financiera junto a la estación de Chamartín y nuevas infraestructuras para acabar con los atascos de entrada y salida de la A-1.

Asociaciones vecinales y comerciales de la zona hace tiempo también que reclaman una solución inmediata. En varias ocasiones han mantenido encuentros con el presidente de Castellana Norte, Antonio Béjar, para solicitarle que llegara a un acuerdo con el Ministerio. «No queremos renunciar a tener todas las infraestructuras que se van a construir a coste cero para los madrileños», apuntaron. Desde DCN valoran «positivamente» esta reclamación y este apoyo, así como el de otros 42 alcaldes de pequeños municipios que se levantan junto a la carretera de Burgos y que creen que el plan puede beneficiar su localidad.