Los apósitos son facilitados de forma gratuita previa prescripción facultativa. ABC

Cinco menores tienen implantados los parches para detectar el consumo de droga

Cinco menores de edad tienen ya adheridos a su piel los parches para detectar y controlar el consumo de droga. De las 15 familias que solicitaron este programa, la Agencia Antidroga, tras la evaluación realizada por profesionales, decidió no aplicarlo en los demás. En la mayoría de los casos porque obedecían a la alarma injustificada de los padres y en el resto porque los hijos no querían.

MADRID. M. J. Álvarez
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El programa auspiciado por la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid para detectar y controlar el consumo de sustancias estupefacientes en menores ya ha comenzado y cinco personas tienen ya adheridos en su piel los parches antidroga. Un equipo de expertos integrado por psicólogos, médicos y profesionales en drogodependencias han considerado necesario aplicárselo. Todos tomaban cannabis o estupefacientes y han decidido voluntariamente someterse a este programa.

Son sólo una parte de las quince personas que fueron seleccionadas por el Centro Integral de Atención a Drogodependientes (CAID) de Tetuán para estudiar la conveniencia de aplicarles este nuevo sistema. Así lo explicaron ayer a ABC fuentes de la Agencia Antidroga. En el resto de las solicitudes, tras la correspondiente evaluación facultativa, los parches se desestimaron. En siete de ellos porque «respondían a la alarma injustificada de los padres. No era necesario ya que se trataba de consumos muy esporádicos», indican. A pesar de eso, la Agencia Antidroga ha tranquilizado a los progenitores, con los que sigue en contacto.

En otros dos, se ha atendido a las familias, pero los hijos no han querido acudir y, «como es necesario su consentimiento, se está a la espera de captar a los menores para determinar la conveniencia de que sigan este programa u otros», indican. El último caso de los estudiados corresponde a una familia que cursó la solicitud pero cuando fue citada no acudió. Esta iniciativa comenzó en noviembre, cuando se abrió el plazo para demandar los parches. Desde esa fecha 20 personas lograron pasar el primer filtro. De estos, cinco eran profesionales, por lo que se quedaron fuera y el resto se desecharon por corresponder a sujetos que querían utilizar esta medida de forma disuasoria o represiva, por lo que también se desecharon. Las quince familias seleccionadas con sus respectivos hijos fueron citados el 15 de enero en el CAID de Tetuán. Tras la correspondiente evaluación facultativa, comenzó el suministro de los apósitos a finales de enero.

OBJETIVOS

El gerente de la Agencia, José Cabrera, destacó que aunque es pronto para analizar resultados, el objetivo «no es cuantitativo sino cualitativo». Cuando no se dispense el parche, por no ser necesario, «se habrá realizado una función de intervención social y psicológica no menos importante con la atención en la red asistencial».