Cristina Cifuentes, en su comparecencia ante el comité ejecutivo regional, que fue seguida por plasma en la sala de prensa - DE SAN BERNARDO | Vídeo: Cifuentes se querellará contra eldiario.es ATLAS

Cifuentes insinúa filtraciones del partido en el caso de su máster por «levantar alfombras»

Pablo Casado trasmite el apoyo de Rajoy pero recuerda: «En el PP no hay fuego amigo»

MADRIDActualizado:

Desde que el jueves pasado la presidenta Cifuentes acudiera al pleno de la Asamblea, donde se le preguntó informalmente por la polémica de su máster, la política no había vuelto a aparecer en público. Ayer se la pudo ver, aunque a través de un «plasma», en la sede del PP, donde convocó a su comité ejecutivo autonómico. Ante sus fieles, defendió de nuevo su inocencia y achacó lo ocurrido con el máster a «una cacería política y personal» derivada de «la lucha de mi Gobierno contra la corrupción; levantar alfombras, abrir ventanas, caiga quien caiga, tiene un alto precio».

La insinuación de la presidenta parece de fácil lectura: las alfombras que ha levantado han sido las de su propio partido. Como ella misma señaló, su Gobierno se ha «personado como acusación en la operación Púnica» y «nada más conocer la existencia de irregularidades en el Canal de Isabel II», las pusieron «en conocimiento de la Justicia, lo que ha dado pie a la Operación Lezo». Desde su entorno reconocen los «daños colaterales» que les han supuesto estas actitudes, pero añaden que no son los únicos adversarios: «Aquí hay fuego amigo y enemigo; el PP en Madrid está haciendo una buena gestión y es un enemigo potente de cara a las elecciones».

Querella contra el diario

En todo caso, la presidenta autonómica ha optado por responder por vía judicial ante lo que considera «medias verdades, mentiras y falsedades»: anunció la «inmediata presentación de una querella criminal contra» la periodista y el director del medio que publicaron la noticia sobre su máster, eldiario.es. Una querella que presentará con abogado y procurador particular, pagado por ella.

Desde la dirección nacional de su partido, su portavoz Pablo Casado aclaró que «en el PP no hay fuego amigo, todo lo contrario, siempre hemos demostrado la generosidad de defender a nuestros compañeros cuando tienen la humildad de explicar». Casado también ha querido expresar públicamente el mensaje de «apoyo, respeto y cariño» de Mariano Rajoy hacia Cifuentes. Y ha destacado que la querella la interpone Cifuentes a título personal, no como presidenta del PP ni de la Comunidad.

La jefa del Ejecutivo madrileña se siente víctima de un «ataque feroz» por su actitud de tolerancia cero contra la corrupción. Primero, dijo ayer ante su directiva, fue la declaración del pasado martes ante la comisión que investiga en el Congreso la presunta financiación irregular del PP. Allí, dijo, se «forzó mi comparecencia» para responder a las acusaciones efectuadas días atrás por Francisco Granados, «dando pábulo a unas declaraciones machistas, injuriosas, calumniosas y difamatorias de un presunto delincuente».

«La lucha de mi Gobierno contra la corrupción, abrir ventanas y regenerar caiga quien caiga tiene un alto precio»

Afeó a los partidos que se hicieron eco de «unas declaraciones que eran una mera estrategia de defensa», y lamentó que siguieran adelante porque «cualquier munición les servía para intentar derribar al adversario político». Tras esto llegó la otra «operación para tratar de destruirme»: la noticia sobre la posible falsificación de dos de sus notas en un máster de la Universidad Rey Juan Carlos. Cifuentes niega los hechos, y también haber recibido trato de favor: hay otras personas afectadas por errores en la calificación en esa misma promoción y asignatura, por las que también tuvieron que modificar las actas, señalaron fuentes de Presidencia.

La presidenta cree que con todo ello sólo se intenta «deteriorar la imagen del objetivo a batir y de lo que representa»: ella, como reflejo de ese nuevo PP regenerador que tantas veces ha anunciado durante su mandato.

Publicar el TFM

Su conclusión: «No van a poder conmigo». Y advirtió que «una mentira repetida mil veces no se convierte en verdad». En el entorno de la presidenta explicaron que la política madrileña ya ha dado a la Universidad Rey Juan Carlos su permiso para que publique su trabajo de fin de máster, cuando lo localice.