Las casetas del Feria del Libro, tras una puerta cerrada en El Retiro
Las casetas del Feria del Libro, tras una puerta cerrada en El Retiro - GUILLERMO NAVARRO

El cierre de El Retiro por viento llena de incertidumbre el estreno de la Feria del Libro

La orden del Ayuntamiento pilló a medias a los libreros, aún con las casetas sin rematar. La organización, «preocupada» por los acontecimientos, reconoce que afectará al desarrollo del evento

MadridActualizado:

La inauguración de la Feria del Libro de Madrid no está cien por cien asegurada. Aunque el arranque estaba programado para este viernes a mediodía, el cierre de El Retiro por vientos fuertes llena de incertidumbre el estreno. El Ayuntamiento de la capital, ante la previsión de rachas de hasta 90 kilómetros por hora durante toda la tarde, aplicó el protocolo para situaciones meteorológicas excepcionales –con alerta roja– y clausuró de nuevo el parque, lo que ha dejado buena parte de las casetas sin montar. Los organizadores, «preocupados» tras este imprevisto, son conscientes de que afectará al desarrollo normal de la feria. El acceso quedó prohibido hasta las 6 de la mañana.

El cierre del parque pilló a unas trescientas personas de la organización de la Feria del Libro, entre editores, libreros y distribuidores, «con el pie cambiado». Según confiesan desde la dirección de la cita literaria por excelencia de nuestro país, cuya inauguración oficial será a cargo de la infanta Elena, la noticia de la evacuación llegó en «un día crucial».

Hay gente que consiguió dejarlo todo listo para recibir a la comitiva de autoridades y, lo que es más importante, a los lectores; pero otros tantos se quedaron a medias, con remates pendientes y libros por colocar. Lo cierto es que, desde la organización, aseguran entender la postura del Consistorio, dados los precedentes de los últimos meses. «Estamos metidos en el protocolo del parque y sólo podemos esperar. Imaginamos que a las seis –de esta mañana– podremos entrar a rematar, es previsible que sea así», asegura Fernando Valverde, del gremio de libreros, quien se atiene al hecho de que son «imperativos legales».

Pese a las especulaciones, los rumores y los malentendidos, desde la Feria confirman a ABC que pedir que se prolongue la duración –el cierre está previsto para el domingo 10 de junio– de esta «en principio no se plantea» y lo «prioritario» es poder entrar. Eso sí, Valverde confiesa a este diario que les «preocupa que esto se pueda repetir» y reconoce que este nueva escenario «afectará al desarrollo de la feria»: «Una vez que se inaugure, tendremos los dedos cruzados todo el rato».

Se trata de un nuevo cierre después de que el pasado 24 de marzo un pino de grandes dimensiones cayera por el fuerte viento y aplastara a un niño de 4 años que paseaba junto a su padre, cerca del acceso que da a la calle de Ibiza con Menéndez Pelayo. Entonces, el área de Medio Ambiente y Movilidad, que dirige Inés Sabanés, cerró el parque durante ese día y los siguientes para evitar nuevos accidentes y revisar el arbolado en busca de ejemplares enfermos o con riesgo de colapso.

Fuentes de la concejalía explicaron que técnicos municipales realizaron una inspección durante la noche para calibrar las incidencias detectadas y valorar la situación de cara al estreno.

Las garantías de la evacuación de aquella jornada fatídica, sin embargo, están en entredicho tras dos denuncias que aseguran que el Ayuntamiento no desalojó el parque a las 12.57 horas como asegura, sino casi una hora después, y que en el momento del accidente (a las 13.30 h.) seguía entrando gente. La muerte del pequeño, más allá de la investigación judicial sobre si hubo negligencia o no, puso de manifiesto la necesidad de revisar el protocolo para estos casos, habida cuenta de que el árbol se desplomó sin que hubiera alerta por rachas de viento.

Rápida evacuación

El último desalojo, en cambio, sí fue efectivo. Testigos presenciales detallaron a ABC que en esta ocasión advirtieron del cierre en torno a las 13.30 horas, primero con instrucciones de los trabajadores de El Retiro y después, más insistente, a través de megafonía. Además, tanto la Policía Municipal como los trabajadores del parque realizaron diversas batidas en coche para la evacuación, con avisos con silbatos. Pasadas las 14 horas, no quedaba prácticamente nadie en el interior.

Desde el Ayuntamiento informaron de que la Policía estuvo al frente del protocolo, en el que también participaron agentes de parques y personal del espacio. Se cerraron los accesos desde las Puertas de Mariano de Cavia hasta la Puerta de la Independencia, en sentido contrario a las agujas del reloj, dejando abiertas las de evacuación: Niño Jesús, Reina Mercedes, Independencia, Ángel Caído y Felipe IV. En estas, se ubicaron agentes para facilitar la salida e impedir la entrada de nuevos viandantes.

La previsión de fuertes rachas de viento de la Agencia Estatal de Meteorología obligó al cierre de otras cuatro zonas verdes de la capital, también por riesgo de caídas de ramas o árboles: La Quinta de Los Molinos, Torre Arias, Fuente del Berro y Sabatini.