Estudiantes y profesores, frente al centro donde se imparten las clases de idiomas
Estudiantes y profesores, frente al centro donde se imparten las clases de idiomas

Cientos de estudiantes se quedan sin servicio de idiomas en Villalba

Los profesores piden que su conflicto con el Ayuntamiento no afecte a los alumnos

MADRIDActualizado:

Cientos de estudiantes del servicio de idiomas del Área de Empleo, Formación y Empresas de Collado Villalba no podrán empezar el curso en octubre, como llevan haciendo durante los últimos seis años. De hecho, no saben siquiera si podrán empezar después, ya que las clases están suspendidas hasta nuevo aviso por el conflicto que existe entre los profesores y el Ayuntamiento de la localidad. Muchos de ellos tampoco se pueden matricular en otros centros, en parte porque no recibieron ningún aviso de que se iba a interrumpir el servicio hasta la semana pasada. Todos coinciden en reclamar la continuidad de un programa que consideran «de referencia» en toda la zona de la sierra.

Desde el Ayuntamiento, sin embargo, aseguran que nadie pone en duda que el servicio se vaya a seguir prestando. «Está todo el mundo encantado, no hemos tenido ninguna queja», explica a ABC la alcaldesa de Villalba, Mariola Vargas (PP). El problema, asegura, surge a raíz de la demanda que presentaron, a comienzos de año, los cinco profesores de inglés (hay nueve docentes en el centro) para que se reconozca su relación laboral con el Ayuntamiento, ya que hasta entonces venían trabajando bajo un « acuerdo de docencia» como autónomos. El año pasado, tras recibir aviso de que se iba a licitar el servicio a partir del siguiente curso, decidieron acudir al Juzgado para tratar de asegurar sus puestos.

«Llevamos años trabajando de falsos autónomos, incluso la concejal reconocía que nuestra situación era irregular», afirma Carlos, profesor de alemán (él no está entre los demandantes pero apoya a sus compañeros). La decisión se tomó porque, en un primer momento, no se sabía el éxito que acabaría teniendo el programa. Sin embargo, en 2018 entró en vigor la nueva Ley de Contratos del Sector Público, que obliga a las administraciones a publicitar todos sus contratos y así aumentar la transparencia.

Medidas cautelares

A partir de este momento, desde Secretaría avisaron de que el servicio de idiomas debía sacarse a concurso. «Ellos se piensan que es una cuestión de voluntad, pero es que nos obliga la ley», dice Vargas. Los profesores pidieron entonces medidas cautelares para evitar la licitación hasta que su situación se resolviera, y es esta prohibición de licitar el servicio (argumenta la alcaldesa) lo que impide que las clases continúen. Pero los docentes creen que la suspensión responde a otros motivos. «Quieren dejar sin efectos la decisión del juez», asegura Mamen, profesora de inglés y líder del grupo que se ha organizado para pedir firmas y presentar quejas ante el Consistorio. Si no hay clases, explica, a ellos les pueden dejar en la calle independientemente de si el juez considera (o no) que son trabajadores del Ayuntamiento. En este sentido, apunta a que a los alumnos no se les ha avisado hasta ahora de la cancelación, a pesar de que las medidas cautelares se aprobaron en marzo.

La decisión no afecta solo a los habitantes de Collado Villalba. Al centro acuden personas de todo el área de la sierra, como Noel, que viene de Los Molinos para el curso intensivo de verano. Muchos son parados de larga duración que buscan mejorar su Currículum. Otros, estudiantes universitarios que se preparan para los exámenes oficiales de Cambridge. Las bajas tarifas que ofrece son claves para que la gente con menos recursos pueda acceder a la enseñanza de idiomas.

Mariola Vargas está convencida de que, de presentarse a la licitación, los profesores actuales tienen todas las de ganar ya que «son los que mejor conocen el proyecto». Pero ellos no se fían, y lo cierto es que los alumnos van perdiendo poco a poco la paciencia. «Estamos muy decepcionados con el Ayuntamiento», afirma José Manuel, un estudiante, frente a la entrada del centro. «Y eso que hasta ahora nos ha cuidado mucho», lamenta.