Un turista pasea con su maleta por delante del número 15 de la calle del Príncipe
Un turista pasea con su maleta por delante del número 15 de la calle del Príncipe - MAYA BALANYÀ

Cerrojazo al «hotel» de viviendas turísticas ilegal de Príncipe, 15

El Ayuntamiento de Madrid precintará los 39 apartamentos tras verificar que continúan abiertos pese a tener una orden de cese y clausura

Madrid Actualizado: Guardar
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El Ayuntamiento de Madrid ha dictado orden de cerrar los 39 pisos turísticos ubicados en el inmueble de la calle del Príncipe, 15 (Centro). La clausura de la actividad, fijada para este mes, llega tras la visita de los inspectores municipales el pasado 6 de septiembre en la que verificaron que los apartamentos continuaban abiertos pese a tener en vigor una resolución de cese y clausura.

«Para el Ayuntamiento el de este edificio es un caso paradigmático, una perversión del concepto de vivienda turística, porque es un bloque que funciona casi como un hotel, pero sin licencia y con los consiguientes problemas de convivencia y seguridad», explican a este periódico desde el área de Desarrollo Urbano, que dirige el concejal Mariano Fuentes (Cs), en un claro aviso a navegantes de tolerancia cero frente a este tipo de situaciones.

Como denunció ABC, de los 49 pisos que alberga el inmueble, 39 pasaron en 2016 a ser apartamentos turísticos; al menos, hasta que en julio de 2018 la gerente de la Agencia de Actividades ordenó su cierre inmediato. Un dictamen, que lejos de respetarse, ha seguido incumpliéndose hasta la fecha para desgracia de un menguante vecindario que ha denunciado la tesitura en reiteradas ocasiones.

Los apartamentos, explotados por Likehomemadrid Renting Apartments in Center S. L., carecen de la preceptiva licencia urbanística, como así consta en la citada resolución de la Agencia de Actividades. Una orden que fue ratificada en noviembre de 2018 cuando quedó desestimado el recurso potestativo presentado por la empresa.

Desde que comenzara la actividad turística de alojamiento en la totalidad de las dos primeras plantas, los residentes han alertado de un trasiego continuo de personas con los consecuentes problemas de ruidos y seguridad. «Ayer mismo estaban entrando nuevos huéspedes», señalaban, conscientes de las dificultades para vivir con normalidad desde hace años. La falta de control ha generado escenas surrealistas como la vez que pillaron a un grupo de turistas escondiendo la llave del portal en la calle para poder entrar sin la necesidad de que ninguno de ellos la llevase encima.

Las fiestas, el consumo de alcohol o la presencia de «hooligans» cada vez que un equipo de fútbol inglés aterriza en la capital para jugar un partido son otras de las controversias que los moradores de la calle del Príncipe, 15, han tenido que soportar durante años ante la inacción de las autoridades competentes. Una circunstancia que el Ayuntamiento no está dispuesto a dejar pasar. Para atajar otros casos similares, el área de Desarrollo Urbano estudia ya la posibilidad de limitar el número de este tipo de viviendas por edificio.