Cazan al ladrón de los 500 cascos de moto de Salamanca y Chamberí

Es un rumano de 41 años que hasta ahora no tenía antecedentes e hizo de estos robos su modo de vida en los últimos siete meses

MadridActualizado:

Llevaba una temporada teniendo en jaque a muchos motoristas de la capital madrileña, sobre todo a los del distrito de Salamanca y Chamberí, a los que acechaba para robar cuando aparcaban en la vía pública. Y eso que no dejaban nada a la vista. El caco no tenía mal gusto y elegía siempre los vehículos que le parecía que iban a guardar valioso material en el cofre.

Cuando el conductor se apeaba, este delincuente, todo un «manitas», abría la maleta cuando no era visto y desvalijaba todos los objetos de su interés que contenía. En general, cascos, cazadoras y guantes. Luego, daba salida a los objetos en tiendas de segunda mano de toda la ciudad. Su negocio era redondo. En los últimos siete meses logró revender medio millar de cascos, según explicaron ayer fuentes de la Jefatura Superior de Policía.

Sin embargo, este sujeto que hasta ahora carecía de antecedentes, un ciudadano rumano de 41 años, ha sido detenido cuando realizaba una de sus últimas transacciones en uno de los comercios situados en Chamberí. Ahora, los motociclistas podrán respirar un poco más tranquilos. A saber hasta cuándo porque tal vez decida volver a las andadas.

Negocio redondo

Los agentes de la Policía Nacional han podido recuperar 35 cascos, diez pares de guantes y 3 cazadoras. Por ejemplo, en función de las marcas, un casco de carretera con la debida protección puede costar unos 500 euros y si está usados su valor en el mercado puede alcanzar los 200-250 euros. Y las chaquetas, si son de buena calidad, a partir de 200. El precio de los guantes se sitúa en torno a los 70. Por ello, no es extraño que este «manitas» rumano hubiera hecho de estos robos de su medio de vida dejaron un gran agujero a sus víctimas.

La investigación comenzó cuando los agentes tuvieron conocimiento de la venta de un casco de moto, previamente sustraído, en una tienda de compra-venta de artículos de segunda mano. Tras varias gestiones, los agentes identificaron al vendedor y establecieron un dispositivo.

Gracias al mismo, localizaron al presunto autor del robo cuando se dirigía a realizar una venta, esta vez de un casco, una cazadora y dos pares de guantes sustraídos esa misma tarde. No sabía que sería su última opración, ya que entonces fue detenido. Ocurrió hace unos días.

Las tiendas de compra-venta de segunda mano tienen la obligación de tener un libro de registro actualizado con todo los productos que entran y salen del negocio. Mientras, la persona que entrega el artículo debe dejar su filiación. La Policía Nacional las somete a controles periódicos y otros aleatorios, como sucede con las tiendas de compro-oro para evitar que den salida a mercancía robada.

Cualquier motorista al que hayan sustraído alguno de los objetos citados puede llamar al 91-322-32-74 .