Castillos de San José de Valderas, en Alcorcón
Castillos de San José de Valderas, en Alcorcón

Los castillos de Valderas serán Bien de Interés Patrimonial

Alcorcón celebra el inicio del expediente en este sentido por parte de esta Comunidad para reconocer estas construcciones, que cumplen tres años

MADRIDActualizado:

Los castillos de San José de Valderas, en Alcorcón, serán pronto Bien de Interés Patrimonial. La Comunidad de Madrid ha iniciado los trámites para formalizar esta declaración, que reconocerá el valor de estos elementos, ejemplos del estilo sajón.

Según ha manifestado la directora general de Patrimonio Cultural de la Comunidad, Paloma Sobrini, «debemos reconocer el valor de los edificios de la finca de San José de Valderas de Alcorcón, como arquitectura palaciega no defensiva, ejemplo del cruce de influencias culturales característicos de su estilo».

Para el alcalde de Alcorcón, David Pérez, «esta declaración es un hecho muy importante en la historia de nuestra ciudad y en el cuidado de nuestro patrimonio; a partir de ahora nadie podrá eludir su deber de cuidar los Castillos, que en el pasado han sufrido rehabilitaciones inadecuadas y agresiones paisajísticas en su entorno como es la construcción del circo CREAA».

Los castillos de Valderas, en Alcorcón, cumplen ahora cien años. Fueron encargados al arquitecto Luis Sainz de los Terreros y edificado en 1917, y mezcla el estilo propio de los castillos franceses con el de las mansiones de campo inglesas, destacando los torreones y almenas decorativas y la presencia de ventanales característicos del renacimiento francés, intercalados con ventanas góticas y aleros que recuerdan el mudéjar.

Primero se inauguró el palacio principal, hace ahora cien años, y al lado se construyeron otros dos más pequeños, uno dedicado a capilla particular bajo la advocación de San José, y el otro destinado como residencia de los trabajadores del castillo. Por estos castillos pasaron el rey Alfonso XIII o el dictador Miguel Primo de Rivera, entre otros.

En la década de los años 80, presentaban un estado ruinoso, con los techos caídos y daños en las paredes. El Ayuntamiento se hizo entonces con la titularidad de los mismos, y encargó reformarlo a Enrique Fombella y Eduardo Paniagua, en enero de 1991.