En la imagen, un salón de juego con bingo y zona de apuestas deportivas
En la imagen, un salón de juego con bingo y zona de apuestas deportivas - MAYA BALANYA

Las casas de apuestas han crecido un 636% en la capital en cinco años

Los negocios dedicados al azar hacen caja en los barrios y municipios más humildes, con especial presencia en el cinturón sur y el Corredor del Henares

MadridActualizado:

En la Comunidad de Madrid hay 625 establecimientos relacionados con el sector del juego, en sus múltiples variables. El número de casinos, bingos, salones de juego y casas de apuestas que figuran en el registro de la Consejería de Economía y Hacienda han crecido un 75,6% en el último lustro. Un incremento que se ha acelerado en los últimos años y que pone el foco, específicamente, en dos tipos de negocio en auge: los dedicados a las máquinas de azar y aquellos en los que se realizan apuestas deportivas. Son los que más impacto tienen en la vida de los barrios y municipios de la región. No sólo por la transformación del tejido comercial en la zona –las compañías están acaparando los locales que se quedan vacíos– sino por la «degradación» que supone para sus vecinos. Así lo recogió ABC en un reportaje el pasado mes de agosto en el que distintas asociaciones de vecinos criticaban estos espacios, en los que ven el «caldo de cultivo» de una «problemática social más que evidente».

Sin entrar a valorar el fondo de esa problemática, los datos a los que ha podido acceder este diario hablan por sí solos. En lo que se refiere a los locales de apuestas, la capital ha pasado de tener 14 establecimientos de este tipo en 2013 a los 103 registrados en enero de 2018. Es la fecha del último censo elaborado por el Ejecutivo regional del que se extrae un crecimiento de un 636% en los últimos 5 años –un 368% en toda la Comunidad de Madrid–. De su estudio pormenorizado se extrae una conclusión que, incluso sin cifras, era evidente a pie de calle: el juego se está cebando en los barrios y municipios más humildes. Basta con dar un paseo por grandes ejes como la avenida de la Albufera (en Vallecas); en la calle Marcelo Usera (en el distrito homónimo) o en la calle Alcalá (en el tramo que pertenece a Ciudad Lineal).

Aunque, según los cálculos vecinales, se han abierto nuevos locales en los últimos 11 meses, en barrios como Cuatro Caminos se contabilizan 16 espacios dedicados a estos menesteres. «No es casualidad. Este tipo de empresas fijan su objetivo en la gente más humilde y en los jóvenes», se reitera en su opinión Antonio Ortiz, presidente de la Asociación de Vecinos Cuatro Caminos. «Las características sociales de quienes habitan esta parte del distrito de Tetuán son clave: rentas muy bajas y una alta presencia de inmigrantes de origen dominicano», añade. A ello, se suman nuevos problemas como el «incumplimiento reiterado de los horarios de cierre» que genera numerosas molestias a los vecinos: «Los fines de semana echan el cierre a las dos de la mañana, cuando tienen expresamente prohibido abrir más allá de las 00.30 horas», sostienen.

Lo mismo ocurre en barrios populares como Embajadores, con otros 16 locales de este tipo; en Usera, con 15; en Vistalegre con 14; o en Arganzuela, con 12. Un volumen importante de espacios dedicados al juego que contrasta con lo que ocurre en barrios con alto poder adquisitivo como Salamanca, con solo 3 establecimientos; Hispanoamérica, con 2; o Aravaca, con un único espacio de juego.

La representación gráfica de la huella que imprimen en el mapa no deja lugar a dudas. El ocio vinculado al azar tiene un mayor peso en el sur y el este de la capital. Una norma que se puede extrapolar, del mismo modo, al mapa de la región. Aunque existen 264 espacios de este tipo fuera de la capital, una cantidad sustancial de los mismos se concentra en localidades del Corredor del Henares y del cinturón metropolitano del sur. Alcalá de Henares con 20 locales, lidera la primera zona, seguida de Torrejón de Ardoz (14) y Coslada (10). Por su parte, Móstoles es el municipio del sur con más establecimientos para jugar y hacer apuestas, con 19 espacios. Por detrás están Fuenlabrada, con 16 y Leganés con 15.

Varios negocios, en uno

Las casas de apuestas se encuentran, en el 62% de los casos, dentro de salones de juego en los que además hay máquinas tragaperras y otros juegos de azar. A ello se añaden otro tipo de servicios como el suministro y la venta de bebidas alcohólicas en su interior. Pese al aumento de negocios relacionados con el juego, la Comunidad de Madrid sostiene que no existe una situación «alarmante». Desde la consejería de Economía y Hacienda explican que Madrid está por debajo de la media nacional de 6,05 salones de juego por cada 100.000 habitantes (con 5,06) y muy por debajo de otras autonomías como Murcia (19,6) o Andalucía (8,35). No obstante, como ya informó este diario, reconocen que este tipo de negocios se encuentran en una «fase de expansión» y, por ello, aseguran haber extremado las inspecciones –724 al cierre de 2017– para que se cumpla la ley. La actual data de 2001 y ha sido objeto de continuas modificaciones y actualizaciones.

La última, aprobada el mes pasado en el Consejo de Gobierno, incide en reforzar los controles de acceso en los salones de juego y locales específicos de apuestas. Una norma que va en línea con lo que ya ocurre en los casinos y bingos. Desde la consejería que dirige Engracia Hidalgo, recuerdan el compromiso de intensificar la supervisión para que la rotulación de estos establecimientos no incluya oferta de juegos que no estén autorizados en ese tipo de establecimientos. Y, por último, se adaptará la normativa sobre publicidad y promoción de este tipo de actividades a la normativa estatal específica de publicidad sobre juego. En abril, ya se aprobó una revisión de la actual Ley del Juego para adaptarse también, entre otros requisitos, a la Ley de la Unidad del Mercado. Entre otros objetivos, está impedir que ningún menor de edad, las personas incapacitadas legalmente y aquellas incluidas en el Registro de Interdicciones de Acceso al Juego puedan practicar ningún juego de suerte, envite o azar.