El antes y el después de la reforma en Plaza España
El antes y el después de la reforma en Plaza España - ABC

Carmena unirá Ferraz con la plaza de España con un pasillo peatonal en 2019

La Junta de Gobierno autorizará el gasto de 70 millones de euros para financiar las obras, que se prevé que empiecen antes de fin de año

MADRIDActualizado:

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobará en apenas dos semanas la autorización del gasto para la reforma de la plaza de España. Este es el paso previo necesario antes de poder sacar a concurso la licitación de las obras, que contarán con un presupuesto aproximado de unos 70 millones de euros. Según confirmaron a ABC desde el Área de Desarrollo Urbano Sostenible, el Consistorio prevé que los trabajos para comenzar a remozar la zona se inicien a principios de diciembre. En este caso, durante la campaña de Navidad se interrumpirán las obras, para no interferir en la movilidad.

En el escenario de que se retrasasen los trámites burocráticos y se dilatasen los plazos, sería en enero, después de los festivos, cuando se daría el pistoletazo de salida a las obras. El Consistorio planteó un plazo de ejecución de veinte meses.

No obstante, el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, ha preferido dividir la reforma en dos fases para que al menos la primera parte sea tangible y se convierta en una realidad antes de que termine la legislatura. La segunda fase será una tarea pendiente que tendrá que culminar el futuro Gobierno municipal que alcance el Palacio de Cibeles tras los comicios de mayo de 2019.

En concreto, las obras que se ejecutarán esta primera etapa tienen como objetivo unir la calle de Ferraz con la plaza de España a través de un pasillo peatonal. Para ello, el Ayuntamiento prohibirá el giro a la izquierda desde la calle de la Princesa hacia la vía que bordea la plaza, a los pies del edificio Torre de Madrid, sólo se permitirá la entrada al aparcamiento público. Ésta vía se va a peatonalizar para resolver la conexión a pie desde el barrio de Ventura Rodríguez (Moncloa-Aravaca) y la propia plaza de España. Además, el proyecto incluye la combinación de ciclocarril con carril bici para unir la Gran Vía a través de la plaza de España con Madrid Río.

Ampliación de aceras

Al mismo tiempo, se va a rematar todo el frente de Plaza de España que da a la Gran Vía y la calle de la Princesa: se ampliarán las aceras en ambos espacios, tal y como está previsto en el proyecto ganador del concurso «Welcome Mother Nature», firmado por el estudio Porras-La Casta Arquitectos y Esdudio Guadiana. Y se renovará, además, el pavimento para dar continuidad al modelo que se está implantando durante estos meses en la Gran Vía.  

En esta primera etapa también se va a intervenir el aparcamiento público situado bajo la plaza. Se acometerán trabajos de impermeabilización y de refuerzo de la estructura. Todo ello se realizará sin prejuicio de la actividad del subterráneo. De las 800 plazas de estacionamiento que tiene el parking repartidas en tres plantas (265 reservadas para rotación y el resto para residentes y comerciantes de la zona), sólo se limitará el acceso a los espacios en los que se esté trabajando, para evitar que sufran daños los vehículos cercanos, pero las restantes estarán disponibles con normalidad.

Al igual que ocurre ahora con las obras de Gran Vía, el perímetro afectado estará rodeado por unos paneles explicativos que desgranarán los pormenores del proyecto y mostrará a través de recreaciones cómo será el resultado de los trabajos.

Para la próxima legislatura, el gobierno de Manuela Carmena dejará en herencia al nuevo equipo el grueso de la obra, que es la parte más delicada del proyecto y que contempla la prolongación del túnel de Bailén –se descartó el «retúnel» planteado en el proyecto inicial– hasta la calle de Ferraz con una salida por la de Ventura Rodríguez. El objetivo es cubrir el paso elevado para facilitar la peatonalización de esta zona.

Túnel de Bailén

La ampliación del túnel de Bailén permitirá integrar plaza de España con los Jardines de Sabatini a través de un paseo ajardinado y arbolado. Además, con el subterráneo se reducirán los desniveles entre la plaza de España y la plaza de Oriente.

El área de Desarrollo Urbano Sostenible realizó estas modificaciones con respecto al proyecto original por el menor tráfico que soportará el área, en teoría, por la entrada en vigor del Área de Prioridad Residencial Madrid Central. Para resolver el desnivel entre la cuesta de San Vicente y los Jardines de Sabatini, finalmente, se descartó la demolición de un tramo del muro, puesto que los itinerarios debían de ser accesibles para personas con movilidad reducida y, por tanto, las pendientes tenían que ser menores al 6 por ciento.

Para ello, se incluyó en el boceto inicial la construcción de rampas, lo que implicará modificar las escaleras. Pero al eliminar las barreras arquitectónicas, también se logra suavizar la pendiente.

En cuanto a los ascensores que comunican con el Campo del Moro, finalmente se situarán tras el muro existente, por lo que no serán visibles. Esta es otra modificación respecto al proyecto básico presentado en julio de 2017, que también cuenta también con la conformidad de Patrimonio.

Además, se girará 180 grados la estatua en homenaje a Miguel de Cervantes y se eliminará el pedestal donde se encuentran Don Quijote y Sancho Panza para que estén a la altura del escritor.

En lo fundamental, la nueva plaza de España mantiene la propuesta más votada en febrero del año pasado, es decir, una gran plaza urbana y más vegetación: se plantarán 1.050 nuevos árboles y se reforestarán las calles aledañas.