Un agente municipal, ayer, en los accesos al Mad Cool - ISABEL PERMUY | Vídeo: Primer día de Mad Cool en Madrid ATLAS

Carmena traslada a policías de noche de seis distritos y dobla turnos para Mad Cool

La alcaldesa y el concejal de Seguridad enfrían su relación por la pésima negociación del convenio del Cuerpo

MADRIDActualizado:

El Ayuntamiento de Madrid vuelve a mostrarse desbordado en un dispositivo de seguridad para un gran evento. Si hace solo una semana tuvo que sacar a agentes de los distritos para que cubriesen el Orgullo Gay, hoy y mañana hará lo propio con motivo del macrofestival Mad Cool, que se celebra junto a Ifema, con 80.000 asistentes al día. Además, desde la Jefatura del Cuerpo se ha vuelto a doblar turnos y eliminar libranzas a numerosos agentes. Algunos de ellos, como ocurrió ayer, día de la inauguración, tuvieron que postergar su jornada de tarde y adherirse a la de noche.

ABC ya avanzó ayer que estas situaciones se podrían dar. Y así ha sido. La División de Planificación y Coordinación Territorial del Cuerpo remitió ayer una orden a los jefes de unidad y a los de turno para que procedieran «a suspender el descanso semanal el viernes 13 y sábado 14 de julio de 2018 del turno de noche» en las Unidades Integrales de los Distritos de Villa de Vallecas, Moratalaz, Vicálvaro, San Blas-Canillejas, Puente de Vallecas y Ciudad Lineal; a razón de dos componentes por cada intendencia.

La comunicación llegó a primera hora de la tarde, con el consiguiente perjuicio para los afectados, cuyos planes personales se ven afectados sin apenas tiempo de reacción. El Área de Seguridad, que dirige Javier Barbero, quiere, además, tener capacidad de reacción en caso de que, como ocurrió en el Orgullo, los agentes puedan darse de baja por agotamiento físico. Por ello, «cualquier incidencia que ocurra en relación a los componentes asignados (bajas por enfermedad, ausencia por enfermedad sin baja, baja por accidente laboral, no presentación al servicio) será comunicada mediante escrito del jefe de unidad con adelanto», especifica el escrito, al que ha tenido acceso este periódico.

El enfado entre los policías municipales es máximo. Porque hay que añadir que en el pase de lista del turno de tarde de ayer en la UID de Hortaleza se anunció la prolongación de la jornada, de forma obligatoria, para todos sus componentes, también a causa de Mad Cool. Fue el inspector territorial Francisco Caletrio (anterior jefe del Cuerpo, en el último tramo del Gobierno de Ana Botella, del PP) el que transmitió personalmente la orden.

Todo esto obedece, como vienen denunciando los sindicatos CSIT-Unión Profesional y CPPM, así como la asociación APMU, a la falta de personal voluntario para estos servicios extraordinarios. Es la manera que tiene los funcionarios policiales de protestar por la «escasa cintura» que están mostrando tanto el Consistorio de Manuela Carmena como sus sindicatos más afines (UPM, UGT y CC.OO.) en la negociación del convenio colectivo. Que lleva caducado desde 2015 y cuya propuesta oficialista fue rechazada el mes pasado por un amplísimo 85% de la plantilla.

Subida de 10 euros al mes

La negociación ha seguido adelante, pero con más retrocesos que avances. Lo peor llegó cuando el Ayuntamiento ofreció una subida de 120 euros mensuales a los sindicatos CPPM y CSIT-UP, y al día siguiente argumentó que en realidad se trataba de un incremento anual; o lo que es lo mismo, 10 euros al mes. Una jugada que sentó fatal a estos representantes de los trabajadores pero que, en cambio, a UPM, UGT y CC.OO. pareció venirles bien, pues pretendían firmar el preacuerdo. Yeso que solo conforman el 40% de la representación de la mesa de trabajo.

«Existen una falta de plantilla evidente y una planificación nefasta a costa de las condiciones laborales y descansos obligatorios, y por ello se está dando un mal servicio a los ciudadanos, afectando a la salud y seguridad de los agentes», denuncia APMU. La asociación profesional apela a que «Manuela Carmena tome cartas en este asunto o esto irá a peor, ya que afecta a los madrileños».

El conflicto entre la Policía Municipal (6.100 agentes) y el Consistorio viene de hace tres años, el mismo tiempo que Ahora Madrid lleva en el Gobierno municipal. Se han cruzado denuncias, insultos, escraches y hasta el concejal Barbero llegó a calificar de «fascistas» a los agentes que protestaron contra él. Y la gestión del edil de las protestas por la muerte del «mantero» senegalés en Lavapiés por un infarto cuando llegaba a su casa no hizo más que azuzar aún más el avispero. La edil de Usera y Arganzuela, Rommy Arce, está, además, imputada por injurias y calumnias al culpar al Cuerpo de la muerte de Mmame Mbaye.

Con el panorama así de crispado y tras la «huelga» de horas extra de los uniformados por el pasado Orgullo Gay, la alcaldesa no está nada contenta con la gestión de esta crisis por parte de Barbero, y se ha abierto una brecha entre ambos, que son amigos desde los años 80. Tanto es así, que ordenó al delegado que acudiera en persona al pase de lista de las UID de Centro Norte y Sur en el turno de tarde del lunes pasado, para agradecer a los agentes su trabajo en el Orgullo. Y lanzar reproches a los agentes que se dieron de baja. Ninguno de los presentes, ni siquiera algunos mandos, levantó la mirada del suelo. Era su modo de despreciar al edil.