Tanatorio de la M-30
Tanatorio de la M-30 - ISABEL PERMUY

Carmena se queda con la Funeraria y pagará 32 millones para asumir la plantilla

La empresa arrancará el 16 de septiembre. Se subrogará a 529 empleados este año

MadridActualizado:

La Funeraria madrileña dejará de ser mixta a partir del 16 de septiembre y toda su gestión dependerá al 100% del Ayuntamiento. El Gobierno de Manuela Carmena lo tenía claro: ¿Por qué repartir beneficios con una empresa privada? Según su estudio financiero, la nueva sociedad mercantil, la Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios S. A., cumplirá, según el Consistorio, con el objetivo de estabilidad presupuestaria al generar beneficios todos los años. Casi tres millones en 2016 y por encima de los seis millones hasta 2022.

Ahora Madrid remunicipaliza así el primero de los servicios de la capital, asumiendo todo su control por casi 49 millones de gasto y 52 de beneficio. Los 529 empleados (144 en cementerios, 115 servicios funerarios y 270 servicios de carácter transversal) serán subrogados en las mismas condiciones por el ente local por 31,8 millones de euros. Este futuro cambio de titularidad fue aprobado ayer en Junta de Gobierno.

La nueva Funeraria concentrará la gestión de los 14 cementerios, dos tanatorios y dos crematorios municipales. El Ayuntamiento tendrá que hacer un esfuerzo inversor tres veces superior a lo que venía desembolsando la Corporación anterior. De 1,7 millones de euros se pasará a 4,3 millones este año. Se debe, argumentan, al «muy deficiente estado de conservación en los cementerios». Un informe presentado el pasado mes de febrero reveló la necesidad de acometer obras de reparación por valor de casi 24 millones de euros ante la dejación de responsabilidades de los últimos años.

La empresa mixta se creó en 1966 con una duración de 50 años –expira el 15 de septiembre–. En diciembre de 1992 el Ayuntamiento privatizó el 49% de la misma por 0,6 euros (100 pesetas) para Funespaña. El 51% de las acciones pertenecían al equipo local. El socio privado ha recibido dividendos y el 20% del resultado de la explotación a lo largo de las últimas décadas. Hasta 2014 los importes percibidos ascendieron a 63.883.352 euros.