Cementerio de La Almudena
Cementerio de La Almudena - ERNESTO AGUDO

Carmena planea crear una tasa anual por tener una sepultura en Madrid

El Ayuntamiento prevé recuperar en 2017 un impuesto que quitó Manzano en 1991 para conservar cementerios

MadridActualizado:

El gobierno de Manuela Carmena guarda un as en su manga para que las cuentas de remunicipalizar la Funeraria cuadren: la recuperación de una tasa anual para la conservación y el mantenimiento de los 14 cementerios públicos de la capital. En la memoria a la que ha tenido acceso ABC, aprobada en la comisión de estudios del pasado 16 de marzo, se argumenta la «sostenibilidad y rentabilidad» de hacer pública la gestión de los cementerios y actividades funerarias.

Casi al término del documento, dentro del apartado de proyecciones financieras de la nueva empresa municipal, se menciona la posible inclusión del impuesto de cara a los presupuestos de 2017: «Si fuera necesario realizar inversiones extraordinarias [en cementerios], el Ayuntamiento tiene la posibilidad de introducir una tarifa que cubra los costes de mantenimiento de cementerios que no existe y que serviría para financiar un servicio que realiza la Empresa Mixta de Servicios Funerarios y que actualmente resulta deficitario» (-500.000 millones en 2014). Ya avanzó ABC el 5 de octubre pasado la posibilidad de incluir esta tasa. Dos días más tarde de su publicación, el concejal de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, lo descartaba.

Un «IBI» extinguido

El Ayuntamiento ha previsto para 2016 unas inversiones de 4.364.350 millones de euros en inmovilizado para la Funeraria, más del doble de la inversión media del período 2011-2015. La mitad de este importe irá a parar a la construcción de unidades de enterramiento (2 millones de euros) y otra mitad a maquinaria e instalaciones. Según el informe elaborado por una empresa externa para el consistorio existe un déficit de inversiones de 24 millones de euros. Pese a que el beneficio neto de la EMSF se haya reducido de 6,8 millones de euros desde el año 2000 hasta los 1,79 en 2015, Ahora Madrid pretende doblarlos en 2016 (2,7) y alcanzar los 6,5 millones en 2017. En parte, argumentan, por la eliminación del IBI de los cementerios en 2017 (casi un millón de euros en 2015) y la aplicación de una bonificación del 99% en el Impuesto de Sociedades.

Madrid ya tuvo su «IBI» para muertos. Lo instauró el Partido Socialista en los años 80, con Enrique Tierno Galván al frente de la Corporación, desatando las críticas y la indignación de la ciudadanía. Según recogían los diarios de la época, en 1983 se pagaba 600 pesetas por nicho (3,6 euros) y 4.300 por panteón anuales (25,84 euros). El alcalde del PP, José María Álvarez del Manzano, eliminó esta tasa anual cuando llegó al gobierno en 1991. Ahora Carmena lo podría recuperar.

Esta carga impositiva se cobra actualmente en otras ciudades españolas como Barcelona, Huelva, Palma de Mallorca, Málaga, Ciudad Real, entre otras. En el caso de la Ciudad Condal, el impuesto anual por sepultura va desde los 13,90 euros hasta los 64,59, dependiendo del modelo y las unidades de enterramiento que abarquen; en Huelva cuesta entre 15 euros y 60; en Palma va desde los 7,90 euros por nicho hasta los 87,70 euros el panteón; en Ciudad Real, más económico, el nicho se tarifica en 7,5 euros el nicho y los 65 euros el columbario.

Se desconoce cuál será la cifra para la capital de España. En Madrid mueren cada día 70 personas, unas 25.000 al año. Se calcula, según la Empresa Mixta, que la ciudad tiene alrededor de 5 millones de cadáveres bajo tierra. De este dato, una quinta parte podría contribuir a este nuevo impuesto.