Murgui (izquierda) y Soto, el lunes, presentando el nuevo presupuesto para votar proyectos participativos
Murgui (izquierda) y Soto, el lunes, presentando el nuevo presupuesto para votar proyectos participativos - Ayuntamiento

Carmena ejecuta solo un millón de los cien prometidos en los presupuestos participativos

En 2017 vendieron 60 millones en proyectos participativos y solo lograron invertir 4,3 millones. Las iniciativas más costosas se posponen y se terminan las más insignificantes

MadridActualizado:

Los madrileños ya pueden votar hasta el 6 de enero en qué quieren invertir cien millones de euros del presupuesto de 2019. Otra cosa es cuándo verán la luz sus deseos. Se trata de la misma partida que el Ayuntamiento de Madrid ofreció para 2018 y del que solo dispusieron 48,8 millones reales para todo el ejercicio. A 30 de septiembre, según figura en el portal de datos abiertos municipal, de esta cifra han logrado ejecutar tan solo un millón de euros.

No fue mejor el resultado de 2017. En 2016 la ciudadanía votó los proyectos para un montante de 60 millones de euros que, posteriormente, se limitaron a 32,7 millones. De esta suma se lograron invertir 4,3 millones. El resto se ha arrastrado a los presupuestos participativos de este año, como el millón de euros previsto para la accesibilidad de aceras en Ciudad Lineal, los casi 700.000 destinados a Puente de Vallecas para eliminar barreras arquitectónicas, o los 2,1 millones para la construcción de una escuela infantil en Sanchinarro (Hortaleza) -aunque ya está en construcción-.

El delegado del área de Participación Ciudadana, Transparencia y Gobierno Abierto, Pablo Soto, junto al responsable de Coordinación Territorial, Nacho Murgui, anunciaron este lunes en rueda de prensa que los madrileños ya pueden votar hasta el 6 de enero el destino de la nueva partida en decidemadrid.es.

«Ridícula»

Soto defendió a ABC que esta baja ejecución presupuestaria se debe a que «gran parte de los proyectos son plurianuales» y no se terminan en un año. «Se deciden cien millones y se pasan a otro ejercicio hasta que se realiza, pero todos se van a hacer», aseguró. Puso de ejemplo el proyecto del que se siente más orgulloso, las instalaciones deportivas en Sanchinarro, la iniciativa más votada en 2016, y para el que las obras no comenzaron hasta julio pasado. «La ejecución es la esperable por los plazos de la tramitación administrativa», manifestó para detallar: «Lo primero que hay que hacer es redactar el plan con arquitectos, luego hay que convertirlo en proyecto con sus planos. Cuando se tiene el proyecto se licitan las obras». Después, se adjudica y se abona.

Para el portavoz del PP en la comisión de Participación, Percival Manglano, Soto es el responsable «de marketing electoral del Ayuntamiento de Madrid». «Él está para hacer grandes anuncios, grandes declaraciones, para demostrar grandes sentimientos, pero en el momento en que hay que demostrar qué hay detrás, no hay absolutamente nada», consideró, tachando la inversión de estos presupuestos de «ridícula». «Cuando anuncia que va a haber otros cien millones no podemos más que reaccionar con escepticismo. Porque este anuncio se ha hecho en años repetidos y no se ha ejecutado prácticamente nada», sentenció.

Los distritos que no han invertido un solo euro de presupuestos participativos en 2018 son el de Moncloa-Aravaca, el de Tetuán (ambos con Montserrat Galcerán como concejal-presidenta), el de Chamartín (de Mauricio Valiente) y el de Arganzuela (de Rommy Arce). Con una ejecución del 0,3% y el 0,5% están Puente de Vallecas (Paco Pérez), Centro (Jorge García Castaño) y Fuencarral (Guillermo Zapata). Carabanchel (Esther Gómez) es el que mejor ha empleado estas partidas, aunque no supera el 31% del presupuesto.

Al cien por cien

Las mayores inversiones de esta partida de los presupuestos se posponen año tras año, como la segunda fase de remodelación del Cerro del Tío Pío (Vallecas) por 1,5 millones de euros -solo se ha acometido la primera, de 21.000 euros-pero muchas que son más reducidas se logran terminar al cien por cien, como la escuela de esgrima en Vicálvaro, por 30.000 euros.

Otros ejemplos son la propuesta «Tetuán se pinta», que por 10.000 euros se encargo pintar muros desnudos en el distrito, o los talleres de sensibilización en igualdad de género en colegios e institutos, por 18.000 euros. Soto siempre ha sacado pecho de que, hasta que no llegó Ahora Madrid a Cibeles, la participación no existía.