Calixto Bieito revisa el machismo en «Carmen»

Calixto Bieito revisa el machismo en «Carmen»

MARÍA CANDELA | MADRID
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Tras diez años de periplo por distintas capitales europeas, regresa a los escenarios de nuestro país la «Carmen» de Calixto Bieito, una particular visión de la ópera que compusiera Bizet en 1875. «Carmen» se representará el viernes 24 y el domingo 26 de julio en el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial, en el marco del Festival de Verano.

La mirada controvertida de Bieito, autor de numerosas versiones vanguardistas de óperas clásicas, no podía dejar pasar por alto la adaptación de «Carmen», la obra francesa más representada. «Era mi segunda ópera. No conocía bien el género. Normalmente trabajo con mucha libertad, y aquí hice lo que quise», confiesa el propio dramaturgo, que estrenó por primera vez su «Carmen» en 1999, en el festival de Peralada. Para dar forma a la misma, Bieito y su equipo viajaron a Andalucía en busca de la protagonista de la novela de Prosper Mérimée.

Pero el Sur que reflejó el autor francés en 1845 poco tenía que ver con el de finales del siglo XX. Y decidieron bajar a Marruecos. «En la frontera de Ceuta descubrimos una explanada llena de Mercedes de segunda mano». Allí descubrió «un mundo salvaje que lo contenía todo: contrabando, legionarios, gente que quería escapar». Ése era el concepto que quería expresar: «Carmen puede significar frontera, extremo, límite». Nació así una adaptación basada en la Ceuta de los años 70.

El segundo pilar sobre el que se asienta el montaje es el deseo de transmitir que «Carmen es el primer crimen de violencia de género puesto en escena», según afirmó ayer el dramaturgo en la presentación de la obra en El Escorial. Otra fuente de inspiración fueron las corridas de toros. «Fui a ver varias corridas y me di cuenta de que aquello tenía mucha relación con la frontera y que es un arte sobre la vida y la muerte. Me produjo una sensación muy fuerte», confesó Bieito.

En su adaptación, el autor quiso romper con la asociación que se hace entre Carmen y el folclore español, y resaltar la sequedad neorrealista. Además, eliminó gran parte del texto, los recitativos, dejando todo el protagonismo a la partitura de Bizet, a la que ha tratado de ser fiel.

Calixto Bieito es conocido por sus adaptaciones provocativas. Él, sin embargo, defiende que en su trabajo siempre ha hecho lo que tenía que hacer. «Pienso en términos artísticos, no en provocar más o menos». No oculta, en cualquier caso, que «Carmen» es una ópera con una fuerte carga de violencia sexual y prostitución encubierta. El montaje contará con la presencia de la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid, será dirigida por Alejandro Posada y reunirá para los papeles protagonistas las voces de Adriana Mastrángelo, que interpretará a Carmen, y Jorge de León, como Don José.