El nuevo estadio Santiago Bernabéu, desde la plaza de los Sagrados Corazones - ABC

El Bernabéu del futuro: crecerá 10 metros de alto y vertebrará un pasillo verde hacia la M-30

El Ayuntamiento aprueba hoy el plan de reforma del estadio, que abre un periodo de un mes de alegaciones

La obra motiva la creación de un parque lineal entre las calles del General Perón y Ramón y Cajal

MadridActualizado:

El Santiago Bernabéu del futuro será diez metros más alto y vertebrará un gran pasillo verde, desde la avenida del General Perón hasta la conexión de la calle de Ramón y Cajal con la M-30. Como adelantó ABC el pasado 27 de enero, el Ayuntamiento de la capital aprobará hoy el Plan Especial de reforma del estadio, que abre un mes de alegaciones hasta su aprobación definitiva. Si los plazos siguen el curso marcado, el Real Madrid espera comenzar las obras cuando acabe la presente temporada.

La pregunta que se hace el madridismo es cómo será la apariencia del coliseo blanco tras las modificaciones. La gran novedad en ese sentido será el incremento de su altura. Desde el área de Desarrollo Urbano Sostenible, que dirige José Manuel Calvo, aseguran que este extremo es «imprescindible» para la instalación de la cubierta retráctil y la nueva piel. Ambos elementos mejorarán su impacto acústico y medioambiental en todo el vecindario.

Se calcula que el nuevo Bernabéu será entre 10 y 11 metros más alto, lo que equivale a un edificio de tres plantas. Este aumento se debe a las vigas que se situarán por encima de la grada más alta, de la que colgará la estructura que sostiene el techo del terreno de juego. Los técnicos de Urbanismo han explicado a ABC que irá en voladizo y en forma de anillo alrededor de todo el estadio, situada en paralelo a los límites del rectángulo del césped. Debido al peso de la estructura, el canto de las vigas debe ser más grande.

La entidad que preside Florentino Pérez presentó su proyecto a finales de 2016, con la modificación de los apuntes que impidieron la puesta en marcha de su antecesor. Según las directrices marcadas por el equipo de Gobierno de Manuela Carmena, no elevó la edificabilidad y mantuvo los usos del recinto. La viabilidad del nuevo Bernabéu obedece a la elaboración de un Plan Especial y no la transformación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), como se planteó al inicio, lo que generó que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) paralizara la reforma original.

La intención del Real Madrid es comenzar las obras cuando acabe la presente temporada. No obstante, el arranque está supeditado al mes de alegaciones

Con el único matiz de las alegaciones del Ayuntamiento, hubo cierto consenso para determinar que el proyecto no es que fuera viable, sino que además se presentaba como una ocasión perfecta para abordar la reforma del entorno del Bernabéu. Tres semanas después, finalmente, la Junta de Gobierno da la luz verde. La consideración de los técnicos se hizo a merced de la propuesta del club, que incluyó una serie de actuaciones en el perímetro. Las zonas beneficiadas serán la plaza de los Sagrados Corazones, donde se derribará el centro comercial de La Esquina; y los márgenes del paseo de la Castellana, la avenida de Concha Espina y la calle de Rafael Salgado.

Estrategia a largo plazo

La mejora del entorno será el eje para la creación de un parque lineal que se desarrollará desde la avenida del General Perón hasta la conexión de la calle de Ramón y Cajal con la M-30, a lo largo de Concha Espina. Según fuentes de Urbanismo, destaca como una «estrategia a largo plazo», con el objetivo de que la modernización del estadio sirva para hacer lo propio con la Castellana, integrándose en los corredores verdes que se proyectan para el eje entre la calle de Bravo Murillo y la citada vía de circunvalación.

Aunque no hay plazos estipulados, la intención es que este pasillo comience en la plaza de Joan Miró, frente al Palacio de Congresos. Desde el área apuntan que se liberará la zona delantera del recinto y se ejecutará un enorme parque hacia el este, con la plantación de árboles y la adhesión de los jardines adyacentes, como el Parque Berlín. No obstante, no se trata de una peatonalización (aunque se dará más espacio a los viandantes) ni una conversión integral; será una reordenación urbana hacia una apariencia «más verde».

Zonas peatonales

La transformación generará diversos espacios de uso público en sus alrededores, sobre una superficie de 36.823 metros cuadrados –enmarcados en un total de 89.901 metros–. La principal actuación será en el suelo donde hoy se ubica La Esquina del Bernabéu, que será sustituida por una plaza ajardinada de 6.000 metros cuadrados.

En el paseo de la Castellana se eliminará el aparcamiento y se pondrá en su lugar una zona peatonal que ocupará la longitud de la fachada oeste. En este margen se construirá un vuelo que conformará un atrio de 2.000 metros cuadrados en los que, previsiblemente, se ubicará el hotel que planea el estudio de arquitectura L35. encargado del proyecto. Además, se ampliarán las aceras en la avenida de Concha Espina, con la reducción de un carril de la calzada, gracias a la demolición de las torres de evacuación. La calle de Rafael Salgado, paralela a Concha Espina, sufrirá una renovación integral en el tramo del estadio, con la inclusión de zonas estanciales.

El Plan Especial incluye la obligatoriedad para el Real Madrid de elaborar una estrategia de movilidad antes de la obtención de las licencias preceptivas. La intención es favorecer la accesibilidad por medios no motorizados y acercar las paradas de la EMT lo más cerca posible del estadio.