La basura inyecta 169 millones a la capital

S. MEDIALDEA | MADRID
Actualizado:

La basura huele mal, pero tiene muchas utilidades: con los productos de su descomposición se generan un 5,4 por ciento de la energía eléctrica de la ciudad, por ejemplo. Y ahora, las 4.600 toneladas retiradas al día de las calles le van a proporcionar a las arcas municipales una inyección de 169 millones de euros al año. Todo, gracias a la resucitada tasa de basuras que vamos a pagar 1.964.747 dueños de pisos, locales comerciales, almacenes, industrias, oficinas, teatros, iglesias y otros.

Desde los años 80, este tributo había desaparecido. Pero tanto la normativa europea como la Federación de Municipios aconsejaban su vuelta, justifica el concejal de Hacienda, Juan Bravo. Que además, reconoce: «Si no estuviéramos en total crisis, hubiéramos podido mantener varios años más la gratuidad» de este servicio.

Caída en la recaudación

De hecho, citó el descenso en la recaudación de impuestos por actividades inmobiliarias entre las causas de esa crisis: la plusvalía cae más del 20 por ciento, y los ingresos por venta de suelo, «sistema utilizado por todos los ayuntamientos para cuadrar sus presupuestos», ha desaparecido.

Un 80 por ciento de las capitales de provincia españolas cobran a sus vecinos tasa de basuras. En la Comunidad de Madrid, hay localidades como Getafe o Leganés donde se cobra, y otras muchas en que no. Alcobendas, por ejemplo, la cobraba hasta 2007, pero el nuevo equipo de gobierno popular la suprimió este año.

Madrid se une desde el próximo año a la lista de las cobradoras. El recibo en 2009 le llegará a 1.395.309 propietarios de vivienda, a 423.096 dueños de almacenes, a [01FIR-TEX]«MC»91.674 propietarios de comercios, 28.167 de oficinas, 13.415 titulares de locales industriales, y a otros 13.086 que poseen negocios de ocio y hostelería, edificios singulares, espectáculos, iglesias o al aeropuerto de Barajas.

Con el recibo del IBI

Las viviendas tributarán entre 8 y 190 euros anuales, en función del valor catastral, con una bonificación del 5 por ciento si se domicilia el pago, y con exenciones para los contribuyentes con menos capacidad económica. El recibo se pasará el primer año entre abril y noviembre, y a partir de 2010 junto con el del IBI, y se podrá fraccionar el pago.

Para los comercios y resto de locales, la cuota a pagar se fija en función del valor catastral y de la basura generada —según un estudio elaborado por la Universidad Politécnica—: entre 23 y 721 euros. El 70 por ciento pagarán menos de 95 euros anuales. Si el coste global por la gestión de residuos se reduce, la tasa se minorará: habrá estudios trianuales que comprobarán el volumen total de basuras generadas, para ver si se reducen y, si esto ocurre, repercutirlo sobre la tasa.

Cuando este tributo se retiró, en los años 80, se dijo que quedaba incluida en el IBI. Eso supondría que ahora la nueva tasa equivaldría a una doble imposición por este servicio. Esta acusación, realizada por el PSOE, fue rechazada de forma tajante por el concejal de Hacienda, Juan Bravo.

«No hay doble imposición»

Según explicó, entre 1983 y 1986, el tipo del IBI subió del 20 al 28 por ciento, y se incluyó en él la recogida de basuras. Pero el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional en 1987 la ley que permitió subir el tipo sin límite, y «entre 1988 y 1991 hubo que devolver el IBI cobrado en exceso».

Otra sentencia, esta vez del Supremo fechada en 2003, «prohíbe utilizar el IBI para absorber el impacto económico por la eliminación de la tasa de basura».

Críticas del PSOE

David Lucas (PSOE) es incrédulo: «La mala situación económica del Ayuntamiento se debe exclusivamente al derroche, y no a la crisis». IU pide al PP que «se autoimponga una tasa por la falta de criterio político», tras haber utilizado «como arma arrojadiza» esta tasa en otros ayuntamientos de izquierdas que la han impuesto. La Federación de Asociaciones de Vecinos está también en contra de la medida, por recaudatoria.