Javier Barbero, delegado de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento
Javier Barbero, delegado de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento - Jaime García

Barbero acusa a la cúpula de bomberos de intoxicar por intereses personales

El delegado de Seguridad dice que el cese se debe a la necesidad de dar «un impulso al Cuerpo»

MADRIDActualizado:

El delegado de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, ha acusado a la cúpula de bomberos de la capital que ayer dimitió en bloque de intoxicar con intereses personales y espurios.

En declaraciones a los periodistas desde el Palacio de Cibeles, Barbero ha enmarcado el cese del director general de Emergencias, Ignacio Becerril, y del de bomberos, Juan José García Martínez en la necesidad de dar un «impulso al cuerpo» y las dimisiones en el «revuelo» habitual cuando hay «resistencias» al cambio.

Ha rechazado la alusión a «purgas estalinistas» y ha subrayado que es «absolutamente falso» que su área haya propuesto cerrar un parque de bomberos, reducir de ocho a seis personas el tamaño del «tren de ataque», las dotaciones de los bomberos.

Además, ha defendido que se estudia la forma de implantar la jornada de 35 horas y ha dicho que tendrá dotación presupuestaria.

«Intoxicación, intoxicación, intoxicación», ha denunciado Barbero, que ve « intereses espurios y personales» por parte de un grupo «pequeño» de bomberos al que ha acusado de estar «manchando la credibilidad del cuerpo de bomberos», una situación que le produce «tristeza» y «enfado».

Por ello, no se plantea dimitir. «No, en absoluto, pero por dios», ha exclamado, para enmarcar después las peticiones de cese de la oposición en el «juego preelectoral», en el que ha criticado que también participen funcionarios.

Además, admite el déficit de personal en bomberos, pero culpa al PP por no convocar ofertas de empleo públicas (OPE) y ha criticado que PP y Cs votasen en contra de pedir una OPE extraordinaria al Estado.

La cúpula de bomberos dimitió ayer en bloque tras el cese la semana pasada de Ignacio Becerril como director general de Emergencias y Protección Civil y de Juan José García Martínez, al frente del Cuerpo de Bomberos, que la dirección del cuerpo considera «purgas».

Las discrepancias entre el delegado y la cúpula de bomberos se deben a la forma de implementar la jornada de 35 horas. Los responsables de emergencia cesados piden un incremento de la plantilla para implementar esta reducción y acusan al Gobierno de Carmena de pretender aplicarla disminuyendo el número de efectivos de las dotaciones.