Isabel Díaz Ayuso, en la Asamblea durante el pleno de investidura - EFE

Investidura MadridAyuso promete una nueva rebaja del IRPF para pagar «hasta un 5,5% menos»

Incluye en su programa medidas que agradan a Vox, pero no elude hacer una defensa clara del colectivo LGTBI

Investidura Madrid en directo: Díaz Ayuso a punto de ser presidenta de la Comunidad de Madrid

MADRIDActualizado:

Isabel Díaz Ayuso ha defendido esta mañana en la Asamblea su candidatura para presidir «un gobierno que nace del pacto», y que señala diez retos: el pleno empleo y la bajada de impuestos, al mejor educación, la digitalización de la región, la lucha contra la soledad y la despoblación, la conciliación familiar y laboral, la salud universal, la seguridad, el Medio Ambiente, la igualdad de la mujer y la libertad como base de la acción política. En una intervención plagada de anuncios, la «estrella» ha sido el anuncio de la «mayor bajada de impuestos de la historia», con reducción de medio puntos en todos los tramos del IRPF y rebajas de «hasta un 5,5 por ciento menos». Y no ha olvidado su papel a nivel nacional, recordando que Madrid bajo su presidencia seguirá siendo «baluarte de libertad».

Desde la tribuna de invitados, la observaban el presidente de su partido en Madrid, Pío García-Escudero, el alcalde madrileño, José Luis Martínez-Almeida, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y otros políticos, aunque no estaba ninguno de sus predecesores en el puesto.

Su primeras palabras, reivindicando la eficacia en la política y felicitando a Pedro Rollán,el presidente en funciones, y su equipo por su trabajo durante este periodo de transición. A renglón seguido, ha listado los logros de los gobiernos del PP, desde el soterramiento de la M-30 a la enseñanza bilingüe o la libertad de elección de centro sanitario y especialista, además de los buenos datos económicos de la región: la Comunidad que más crece, la que crea más empresas y con el récord de captación de inversión extranjera.

El Rey, la Constitución, el himno y la bandera han sido otras claves de su discurso, en el que no ha faltado la palabra libertad. Ha citado a Alberto Ruiz-Gallardón, cuando dijo en su investidura primera que un programa electoral es un compromiso; pero también a Esperanza Aguirre y a Cristina Cifuentes.

Obviamente, la necesidad de diálogo y su disposición a ello han sido también ejes en la intervención de la candidata, que se sabe a la cabeza de un gobierno de coalición y que precisa los apoyos de un tercer partido. «Soy consciente de la realidad de las urnas», ha dicho. También ha citado en sus palabras a Cifuentes, quien también se vio obligada a pactar por la fuerza de los resultados electorales.

Díaz Ayuso ha introducido en su intervención varias medidas que suponen guiños a las peticiones de Vox, como las relativas a la publicidad previa de los contenidos educativos de los colegios -incluidos los extracurriculares-, pero también ha hecho una defensa sin fisuras del colectivo LGTBI y sus derechos.

La candidata a presidir la Comunidad de Madrid, consciente de su peso en el panorama nacional -como una de las pocas baronesas del PP con poder regional- ha dado un paso al frente en la defensa de la unidad de España: denunciará, dijo, «cualquier concesión, cambalache o maniobra cortoplacista dirigida a obtener algún beneficio político de este grave ataque a la unidad nacional».

Sus socios de investidura, Ciudadanos y Vox, no han aplaudido ninguna de sus medidas, y al finalizar el acto sólo lo hizo, y brevemente, Ignacio Aguado (Cs). Desde la oposición de la izquierda, PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos sólo la aplaudieron, y fuerte, cuando habló de combatir la corrupción.

Las valoraciones no se han hecho esperar: desde el PSOE, José Manuel Rodríguez Uribes ha denunciado que el de Ayuso ha sido un «discurso vacío, hueco, sin entusiasmo, aburrido», y en el que hablaba de la corrupción «como si el PP llegara a la institución por primera vez, como si no la llevara arrastrando 24 años».

En la misma idea, la falta de entusiasmo, coincidió con Isa Serra, de Unidas Podemos, que calificó su intervención de «discurso viejo y lleno de banalidades». Por su parte, Íñigo Errejón, de Más Madrid, se mostraba perplejo por su intervención «desganada» en «una suerte de investidura por la puerta de atrás para una candidata que está ya bajo sospecha».

Ignacio Aguado, socio de gobierno de Díaz Ayuso, se limitó a señalar que el discurso de Ayuso había «desgranado» el acuerdo alcanzado con su partido, y en asegurar que ahora es el momento de llevar a la práctica esas medidas. En todo caso, su primer mensaje ha sido de nuevo para abrir espacios: «Somos dos partidos distintos, que tienen diferencias y han hecho un esfuerzo por entenderse».