Una excavadora trabaja en el fondo del lago de la Casa de Campo, ayer
Una excavadora trabaja en el fondo del lago de la Casa de Campo, ayer - GUILLERMO NAVARRO

El Ayuntamiento de Madrid prorroga las obras del lago de la Casa de Campo hasta noviembre

Los restaurantes denuncian pérdidas de un 40% desde que empezaron los trabajos, que iban a terminar en agosto

MADRIDActualizado:

Frente a la imagen idílica de los patos y las carpas nadando a sus anchas por ellago de la Casa de Campo, ahora domina el cemento y las excavadoras. Las obras para restaurar el vaso del estanque, que han dejado este escenario «desolador» -como lo describen los paseantes habituales del parque- comenzaron en noviembre e iban a terminar en agosto; sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid prorrogará tres meses más los trabajos. «Las lluvias excepcionales de este año han provocado el retraso de las obras, por eso se ha ampliado el plazo de ejecución hasta noviembre», justifican a ABC fuentes del Área de Medio Ambiente y Movilidad.

En concreto, el exceso de precipitaciones esta primavera ha demorado la excavación y la retirada del cemento. También ha afectado al vaciado completo del lago y a la eliminación del fango del fondo. «Además, la climatología ha impedido hormigonar con continuidad y el consiguiente retraso en la ejecución de los muros», subrayan desde el área que dirige Inés Sabanés.

La vista desde las terrazas
La vista desde las terrazas - GUILLERMO NAVARRO

El objetivo de esta gran obra es solucionar las grietas en el vaso y el muro de contención del estanque, así como la reforma del entorno del estanque, que incluirá una zona de «playa», nuevos itinerarios peatonales y la renovación completa del mobiliario urbano y de las instalaciones náuticas. El Ayuntamiento justificó la necesidad de emprender estos trabajos porque no se ha acometido una rehabilitación integral del espacio desde 1982.

Avelino Gil, encargado de La Bicicleta: «Estamos trabajando la mitad que el año pasado. Si no fuera por los clientes habituales, habríamos cerrado»

En un primer momento, Medio Ambiente planteó que el vaciado del estanque se realizaría entre los meses de octubre y abril, «por ser el periodo de menor uso» y afección tanto para los hosteleros del entorno como para los clubes de remo que se entrenaban en la lámina de agua. Por ello, cada nuevo retraso les supone un perjuicio grande, que, en el caso de los restauradores, supone hasta un 40% de pérdidas con respecto al mismo periodo del año anterior, según indicaron a este diario los responsables de los locales afectados.

«Estamos trabajando la mitad que el año pasado. Si no es por los clientes habituales, habríamos cerrado», lamenta a ABC el encargado de La Bicicleta. Su terraza tiene vistas al ancla, una escultura que recuerda donde se situaba el antiguo embarcadero. En este lugar, desde donde se observa el perfil de la Cornisa monumental de Madrid, se instalará el nuevo mirador. «Sólo hemos tenido una comunión este año, cuando el pasado celebraron aquí unas ocho. Pero, ¿quién va a venir aquí a hacerse las fotos si sólo se ven escombros?», cuestiona Gil.

Medio Ambiente: «Las lluvias han impedido la ejecución de excavación de las cimentaciones y también ha afectado a la retirada del fango»

Al caer la tarde, muchos madrileños se acercaban al lago a disfrutar del frescor que aportaba el agua; sin embargo, ahora, «parece un desierto», en palabras de Miguel Reyes, uno de los empleados del restaurante Montaloya. «Aunque hubieran terminado en agosto, ya no se salva la temporada. Ha sido un año nefasto para nosotros», explica Reyes, que subraya que a la plantilla les afecta porque ingresan un porcentaje extra en función de lo que se ingrese en caja y que este verano no se ha reforzado la plantilla por la ausencia de clientela.

Concesión a punto de expirar

A la pérdida de ingresos también se une en octubre el término de la concesión de los ocho quioscos situados a las orillas del lago. La Junta de Moncloa-Aravaca prorrogó un año la concesión, para que el inicio del nuevo contrato coincidiese con el fin de la reforma. «Tenemos que pujar en la subasta y, como ha ocurrido otras veces, tendremos que cambiar el mobiliario y asumir una serie de gastos. Va a ser un año muy duro, se juntan muchas cosas», se queja el encargado de La Bicicleta, que pide una nueva prórroga, para hacer frente a la nueva demora.