Un grupo de remeros en uno los márgenes del río Manzanares
Un grupo de remeros en uno los márgenes del río Manzanares - GUILLERMO NAVARRO

El Ayuntamiento de Madrid manda a los remeros del Manzanares a un embalse cerrado

El Consistorio plantea a los deportistas que se vayan a Valmayor, en Valdemorillo

MadridActualizado:

El Ayuntamiento de la capital, que dirige Manuela Carmena, obligará a los remeros que entrenan en el Manzanares a marcharse definitivamente por la renaturalización del río. El problema es que la alternativa que plantean, el embalse de Valmayor (Valdemorillo), es inviable porque lleva cerrado desde hace dos años. La federación y la escuela madrileña de remo detallan que el pasado 4 de junio, además, el Canal de Isabel II les instó a desmontar la nave que tienen en la zona.

La concejal de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, anunció ayer en la comisión del ramo que la intención del Consistorio es reubicar a los remeros porque, tras reparar la presa número 9, prefieren la renaturalización del cauce a la práctica de este deporte. «Adelanto que hemos buscado un lugar alternativo; es el embalse de Valmayor, que además es mejor que el pequeño canal del río Manzanares», dijo Sabanés, al hilo de una pregunta del PP sobre si cumplirá su compromiso de mantener la actividad mientras no haya otra opción, como se acordó en el Pleno el 26 de octubre de 2016.

La decisión fue recibida por los afectados entre el asombro y la rabia. Ambos sentimientos confluyen en que el Área Recreativa de Valmayor está cerrada desde junio 2016 y no se les ha comunicado nada. «Que me digan cómo lo van a hacer, porque hace un mes nos dijeron que nos teníamos que ir», explica a ABC Francisco Cal, presidente de la Federación Madrileña de Remo. Cal, visiblemente enfadado, relata que si se marchan del centro de la capital, el remo está abocado a la desaparición: «No tenemos dónde ir».

Desmontar las naves

Las palabras del presidente de la federación remiten a que el Canal de Isabel II, quien gestiona Valmayor, les ha invitado a desmontar los galpones que tienen en el embalse; de lo contrario, pasarán a ser propiedad de la Comunidad. «No los quitamos porque no tenemos dinero», lamenta Cal. En la misma línea se muestran desde la Escuela Madrileña de Remo, «sorprendidos» por el anuncio de Sabanés. «El problema es que, aunque se pudiera, esas zonas no son para gente que está empezando; nuestros alumnos (Usera y Arganzuela principalmente) se quedan sin la escuela municipal de remo y sin una actividad de ocio saludable», declara Lorena Rodríguez, coordinadora del centro y monitora.

El anuncio de Inés Sabanés llega después de que la presa 9 del Manzanares haya sido reparada tras dos años averiada, un extremo que impedía a las escuelas de remo practicar su actividad. Sin embargo, el verdadero problema al que se enfrentaban los remeros era la renaturalización del río puesta en marcha por el área de Medio Ambiente, incompatible con esta práctica –según los colectivos ecologistas– porque al abrir la compuerta rebaja notablemente la lámina de agua requerida para el remo. De hecho, ABC dio cuenta la semana pasada del conflicto entre ambos frentes, incluso con amenazas de muerte a los deportistas.

El Ayuntamiento, detalló la edil, reparó la presa para compatibilizar ambas actividades, pero finalmente desechó el remo por los efectos en la nueva fisonomía del cauce. Según explican fuentes municipales, se comprobaron los problemas y efectos negativos en la renaturalización, así como en la infraestructura de la M-30 respecto a su conservación e inundaciones. «La circulación libre del agua durante estos dos años ha generado no pocos beneficios ecológicos de regeneración natural del río», justificó Sabanés en la comisión, en referencia a las nuevas especies que han surgido en el Manzanares, como el caso del barbo, y la disminución de las invasoras.