Una autovía intentará evitar en el sur el colapso de las circunvalaciones de la capital

J. M. CAMAREROMADRID. En poco menos de dos años, no hará falta tomar ninguna de las grandes circunvalaciones de Madrid para desplazarse desde la autovía de Extremadura (A-5) hasta las de Toledo (A-42

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J. M. CAMARERO

MADRID. En poco menos de dos años, no hará falta tomar ninguna de las grandes circunvalaciones de Madrid para desplazarse desde la autovía de Extremadura (A-5) hasta las de Toledo (A-42) y Andalucía (A-4), o viceversa. Los vecinos del sur podrán utilizar entonces la nueva autovía regional M-404, que unirá Serranillos del Valle con Ciempozuelos.

El ejecutivo regional autorizó ayer, en su reunión semanal del Consejo de Gobierno, la adjudicación de las obras de esta nueva carretera, que forma parte del proyecto Redsur, y que contará con 17 kilómetros, con cuatro carriles destinados a la circulación, e incorporará las últimas tecnologías en seguridad viaria.

Con esta autorización, se pone en marcha uno de los diez grandes proyectos que forman Redsur -un entramado de 81 kilómetros de autovías y conexiones entre 16 municipios-. La M-404 es ahora una carretera de doble sentido, que se transformará en una autovía: partirá de la localidad de Serranillos del Valle, y pasará por los términos de Griñón, Cubas de la Sagra, Torrejón de la Calzada, Torrejón de Velasco, Valdemoro y Ciempozuelos, donde finalizará.

Más de 75.000 vecinos se verán beneficiados por esta nueva infraestructura. Muchos de ellos, porque la autovía M-404 agilizará sus tiempos de llegada a los centros de trabajo, pero otros muchos, porque la carretera une las autovías de Toledo y Andalucía con la de Extremadura, gracias a otra autovía perteneciente a Redsur, la M-410, que discurre desde Arroyomolinos hasta Griñón. De este modo, se crean válvulas de escape que evitan el paso por el centro de la región.

Desde que la Consejería de Transportes adjudique las obras, transcurrirán 18 meses en los que la empresa deberá construir la infraestructura, que se financiará con el denominado «peaje en la sombra». Con esta fórmula, la propia empresa constructora se convierte en concesionaria y se encargará de su mantenimiento.

Más infraestructuras en el sur

Con la puesta en marcha de este proyecto, se completa una pieza más dentro de Redsur. Porque a la adjudicación de esta autovía, hay que unir otra vía de gran capacidad, la M-407, cuyo recorrido fue prolongado la pasada legislatura desde el barrio de Loranca, en Fuenlabrada, hasta Griñón. Además, en el próximo trimestre se inaugurará la variante de Valdemoro, que se une a las de San Martín de la Vega y Perales del Río, en activo.

Dentro de Redsur se encuentran otras infraestructuras, como la M-402, que discurre desde Leganés hasta la M-45; la M-419, que une el polígono industrial Cobo Calleja, en Fuenlabrada, con Cubas de la Sagra; y 15 enlaces para evitar los pasos al mismo nivel entre diferentes carreteras y evitar accidentes.