Torrijas elaboradas en La Casa de las Torrijas
Torrijas elaboradas en La Casa de las Torrijas
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Asador El Toril y la Casa de las Torrijas: dos lugares para disfrutar del manjar de la Semana Santa

Ingredientes de gran calidad son la clave del éxito de estos dos locales de Madrid para degustar las torrijas

MADRIDActualizado:

En el Toril se preparan en Semana Santa unas de las mejores torrijas de Madrid y alrededores. Un manjar que no desmerece en ninguna mesa. Utilizar ingredienes de primera calidad es una de las claves deléxito de su receta, con la base del pan artesano de Alalpardo, leche, canela y naranjas de Valencia. Y, para finalizar, un toque de caramelo natural, con el que sellan este postre que se ha hecho altamente popular entre su clientela.

Toda una oportunidad para visita este popular restaurante que ofrece a sus comensales lo mejor de la cocina castellana, con especialidades como su cocido madrileño, el churrasco de Ávila a la brasa y el rabo de toro estofado, con salones para eventos, una amplia bodega, horno de leña y carbon y barbacoa exterior para disfrutar del buen tiempo.

Otro lugar perfecto para degustarlas es La Casa de las Torrijas. Además de su menú del día y de sus sus típicas tapas de toda la vida sin perder la esencia de taberna tradicional: buena tortilla jugosa, torrezno crujientito de Soria, gran ensaladilla, boquerones en vinagres, anchoas con su buen tomate aliñado y algunas cosas más»... La Casa de las Torrijas también destaca por las torrijas elaboradas todo el año: de vino o leche, todas ellas con buen pan de barra (no «brioche»).

Para almorzar, como postre, por la tarde o por la noche… una gran oportunidad para saborear las de leche, tradicionales, sin misterio alguno en su receta y con mucho cariño (llevan con ellos tres años, riquísimas y jugosas, pero sin caldo o almíbar como piden varios clientes y conocidos). También recomiendan, y mucho, las de vino, que en este local son las tradicionales (el antiguo dueño no permitía leche en su taberna y menos café… la leche era para las vacas y en su taberna, las torrijas eran de vino, crujientes y de corte diferente y apariencia a otro dulce de pueblo)... La tradición se corresponde más con la torrija de vino, sin desmerecer la de leche, y quedan pocos sitios donde las hacen… Como dicen desde La Casa de las Torrijas: «Para eso estamos, para que la disfruten».