Un hombre tumbado en la cama, junto a otro, mira su móvil
Un hombre tumbado en la cama, junto a otro, mira su móvil - ABC

Las «apps» de citas, la nueva epidemia contra la salud sexual

El uso compulsivo de estas herramientas desencadenan en peligrosas adicciones

MadridActualizado:

Las aplicaciones móviles de citas entre hombres y otras redes sociales para el colectivo gay son el génesis de las fiestas sexuales con consumo de químicos. En cuestión de diez minutos tras registrarse en una conocida «app» de contactos para homosexuales se puede conseguir varios participantes para hacer una quedada «chemsex» en un domicilio.

Explica Almudena García, de Apoyo Positivo, que los «emoticonos» de un cerdo y una pastilla significan «guarreo u orgía» con el uso de droga. No hace falta poner más. Cierto es que algunos no captan el mensaje o responden con un «tú toma lo que quieras», pero otros aceptan la propuesta directamente preguntando por la dirección, a la par que expresan de antemano al absoluto desconocido el tipo de aficiones sexuales que tiene.

«Las aplicaciones de geolocalización y páginas de contactos representan un elemento facilitador en el contexto del ‘chemsex’. Un uso compulsivo de las mismas también puede acabar desencadenando un comportamiento adictivo. Por lo que algunas personas llegan a presentar usos problemáticos relacionados con esos tres elementos App/sexo/drogas de manera simultánea», publica la Comunidad de Madrid en un documento sobre actividades de sensibilización para profesionales.

Medicamentos sin control

Aplicaciones como Grinder, Wapo o Scruff son las más utilizadas. Algunas preguntan al usuario si son portadores del virus VIH, aunque nadie está obligado a decir la verdad y tampoco se pregunta a la hora de cerrar un encuentro.

En las Urgencias del Hospital de La Paz muestran su sorpresa por el incremento de pacientes que llegan solicitando la profilaxis post exposición al contacto sexual con un seropositivo. «Los efectos adversos son duros. Se puede desarrollar hasta hepatitis», comenta la sanitaria Ana Martínez.

Por otro lado, están los que optan por la «Prep», la profilaxis pre exposición, para poder mantener relaciones sexuales con desconocidos sin utilizar el preservativo. Pero este medicamento no se suministra legalmente y los consumidores lo compran en internet. Se lo administran sin saber lo que compran y sin pasar ningún control médico.