Antonio Márquez pasea con su compañía de danza española el nombre del Ayuntamiento de Madrid por todo el mundo

Antonio Márquez, bailarín: «Mi relación con el Ayuntamiento es de amor»

MADRID. Carlos Galindo
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Antonio Márquez, una de las primeras figuras masculinas de la danza española, participará, junto a otras grandes figuras, en la II Gala de la Danza Española y el Flamenco, que ha organizado el Ayuntamiento de Madrid para el próximo lunes. El bailarín tiene, además su propia compañía, una relación particular con el Ayuntamiento madrileño.

— ¿En qué consiste esa relación con el Consistorio?

— En estos momentos, la relación es total. No es sólamente un grupo que lleva mi nombre, sino que es la Compañía de Danza Antonio Márquez del Ayuntamiento de Madrid. En este caso, el elenco tiene el apoyo para hacerse mucho más estable, y tanto el Ayuntamiento como la Compañía han intentado mantener una agrupación, no para hacer «bolos», sino para tener una compañía compacta y homogénea y recuperar obras clásicas, además de mantener el estilo y la tradición de la cultura española en la danza. Esto es lo que que estamos haciendo en común además de otros muchos compromisos que tenemos.

—Antonio Márquez es el máximo exponente de una forma determinada de bailar dentro de lo clásico pero mirando a lo contemporáneo. ¿Le exige el Ayuntamiento algo concreto en su trabajo?

— Lo primero que tengo que decir es que este es un matrimonio por amor, no de conveniencia, y quiero dejarlo claro. Las funciones que estamos buscando son la de pasear por el mundo y por nuestro propio país con lo tradicional, con la autenticidad de una danza española estilizada, clásica, que hoy en día está en decadencia porque todo el mundo se está o estamos dedicando mucho más al «flamenco», entre comillas, porque es una parte de nuestra danza.

— ¿Qué es lo que usted busca?

— Esta compañía lo que quiere es formar y preparar, al mismo tiempo que tiene su propia compañía muy formada, pero siempre con unos oyentes, unos becados, con unas audiciones, para que cada día haya más gente que pueda desarrollar ese campo. Porque hay muchos bailarines que salen del Conservatorio y tienen que dedicarse puramente al flamenco porque no tienen compañías donde poder desarrollarse. Lo que ha dado el Ayuntamiento, desde un principio, ha sido un apoyo económico de 23.500.000 de pesetas. Pero no es el estado económico el símbolo de todo esto, sino que es una parte para poder darle esa estabilidad a la compañía, y con la subvención del Ayuntamiento se le ha garantizado un mínimo para poder preparar repertorios . Y luego la compañía se ha convertido en embajadora, no sólamente de España, sino del Ayuntamiento de Madrid.

— ¿Dónde trabaja actualmente?

— Vamos a firmar un convenio con la alcaldesa de Villaviciosa de Odón y nos van a dar todas las instalaciones del teatro Coliseo de dicha localidad, y evidentemente, en el futuro se convertirá en nuestra sede. Pero no queremos presionar a nadie. Lo que pretendemos es aportar nuestras posibilidades artísticas en el mundo como embajadores del Ayuntamiento de Madrid.