Dos años de prisión a un camionero por el homicidio imprudente de seis guardias

La sentencia concluye que se quedó dormido por el cansancio de la jornada laboral

ABC | MADRID
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El Juzgado de lo Penal número 19 de Madrid ha condenado a dos años de prisión a un camionero por el homicidio imprudente de seis guardias civiles, quienes murieron el 8 de marzo de 2005 al ser arrollados cuando realizaban un control antiterrorista en el kilómetro 73,4 de la carretera de Burgos en dirección a Madrid, a la altura de Buitrago de Lozoya. La resolución, a la que tuvo acceso Ep, concluye que el acusado no debió ponerse a los mandos del vehículo tras el cansancio que acumulaba por una larga jornada laboral.

La sentencia recoge que el conductor, tras llegar a Torrelaguna en autobús y desplazarse a Amurrio (Vizcaya) en el camión, cargar y retornar a Madrid alcanzó el punto kilómetro 73 de la A-1 hacia las 3.05. En ese momento, no se percató, por la falta de atención y cansancio de la jornada, que había un dispositivo de la Guardia Civil compuesto por siete agentes que realizaban un control antiterrorista. «Los agentes estaban desmontando a las 3 de la madrugada del día 8 de marzo de 2005, los conos y señalización del control, siendo el dispositivo visible desde aproximadamente un kilómetro de distancia», indica la resolución.

El control estaba formado por cinco vehículos y 11 agentes. Cuando iban a desmontar el control, los guardias civiles vieron un BMW sospechoso. Un sargento y dos agentes lo persiguieron en uno de los coches. En el momento en que los ocho guardias restantes estaban marchándose, el camión arrolló a siete de ellos. El que sobrevivió llamó a los compañeros que perseguían el BMW para que regresaran.

El camión arrolló a los agentes, falleciendo en el lugar Marcelino Calaco, Juan Antonio Hermoso, Javier López delgado, Ricardo Villa-González y Francisco Javier Cavia. En el Hospital la Paz, murió el agente José Luis Periañez. Otro agente sufrió lesiones y uno más un trastorno de estrés postraumático.

El chófer también ha sido condenado por dos delitos de lesiones imprudentes, con la atenuante cualificada de alteración mental. Además, se le priva del derecho a conducir vehículos durante tres años.