Ángel Garrido (izq.) y Pedro Sánchez, durante su encuentro en La Moncloa
Ángel Garrido (izq.) y Pedro Sánchez, durante su encuentro en La Moncloa - EFE

Ángel Garrido arranca a Sánchez el compromiso de desbloquear la variante de la A-1

El presidente regional pide eliminar el tope del fondo de competitividad, lo que supondría ingresos de 600 millones más al año

MADRIDActualizado:

El proyecto de la variante de la A-1 despega: el presidente Pedro Sánchez se ha comprometido ante el jefe del Ejecutivo regional, Ángel Garrido, a que se desbloquee esta iniciativa, que está pendiente del informe de impacto medioambiental. Sánchez ha informado a Garrido que este informe es positivo. Garrido ha pedido además la eliminación del tope que tiene Madrid en el fondo de competitividad, lo que permitiría a la región recibir entre 500 y 600 millones de euros más al año «sin restárselos a ninguna otra comunidad».

Garrido fue recibido por el presidente del Gobierno de España durante una hora, aproximadamente. Fue un encuentro «cordial», según el jefe del Ejecutivo autonómico. De él sale Garrido con una promesa: el proyecto de la variante de la A-1 se desbloquea, y podrá desarrollarse «a lo largo de la próxima legislatura». El lunes habrá un encuentro -el primero- entre el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y la consejera de Transporte, Rosalía Gonzalo.

La variante de la A-1 es un proyecto esperado por decenas de miles de conductores de madrileños, atrapados cada día en la entrada a la capital desde el norte de la región. El proyecto se aprobó con el anterior Gobierno de Rajoy, pero estaba pendiente del informe medioambiental para continuar su tramitación. Precisamente este miércoles, la portavoz del PP de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, junto a alcaldes y portavoces populares de la zona norte de la región se concentraron exigiendo esta infraestructura.

Otros asuntos de infraestructuras abordados en este encuentro han sido el plan de Cercanías, que ha recordado a Sánchez que es «prioritario», y el desarrollo del bus-VAO de la A-2, pendiente de un convenio con el Ayuntamiento y Fomento que aún no está cerrado.

Pero el asunto que más peso puede tener sobre el presupuesto regional es la petición realizada por Garrido para que se elimine el tope que tiene Madrid en el fondo de competitividad. Este fondo se paga a las autonomías como premio a la buena gestión fiscal, pero ese límite que la región madrileña sufre impide que acceda cada año a una cantidad de entre 500 y 600 millones de euros. Garrido ha pedido a Sánchez que se elimine, para conseguir ese plus de financiación que «no iría en detrimento de lo que recibe ninguna otra comunidad», ha recordado.

El problema con la llegada masiva de menores «el propio PSOE lo ha reconocido al denunciarla ante la Fiscalía».

El tratamiento de los menores inmigrantes que llegan solos a Madrid también ha sido objeto de la reunión. Garrido se ha mostrado dispuesto a frenar el recurso a los tribunales que iba a poner contra el reparto de fondos extraordinarios del Gobierno de la nación para este capítulo -y del que Madrid no iba a recibir ni un euro, aunque al final se decidió abonarles poco más de mil euros-. Lo hace como gesto de buena voluntad y tras explicar a Sánchez el problema con esta llegada masiva de menores, que «el propio PSOE ha reconocido al denunciarla ante la Fiscalía».

Garrido ha pedido que se cumpla la ley en materia de atención a la dependencia: aunque la norma dice que se financie al 50 por ciento por Gobierno Central y regional, lo cierto es que Madrid pone actualmente un 83 por ciento de esta partida. Además, también han hablado ambos dirigentes de la cobertura del fondo de cohesión en materia de Sanidad: Madrid recibe y atiende en sus hospitales -muchos son de referencia a nivel nacional- a unos 30.000 pacientes al año de otras comunidades, y el Estado compensa a la Comunidad por este gasto, pero «nunca se cubren más del 65 por ciento de los costes que realmente se tienen», ha explicado el presidente regional. Esto supone una deuda de unos seis millones al año.

Educación

El político madrileño ha defendido ante el presidente de la nación el modelo educativo de la región, donde conviven educación pública y concertada, y ha pedido y conseguido de Sánchez el compromiso de escuchar a las comunidades antes de efectuar algún cambio legal que pueda afectar a este modelo, cuyo éxito ha sido reconocido por las isntituciones internacionales, ha asegurado.

Garrido ha querido dejar claro que su gobierno representa «un modelo político diferente» del de Sánchez: el suyo «tiene presupuestos y es estable», mientras que el de Sánchez «genera inestabilidad».

Preguntado por otros asuntos de actualidad, el presidente Garrido ha recordado que en el caso de Madrid Central «el Ayuntamiento está solo: hasta el PSOE de Madrid pide retrasarlo». Ha criticado además la oportunidad de la medida: «A nadie se le ocurre poner en marcha un proyecto de esta envergadura en plena campaña de Navidad». También ha criticado la confesión de Carmena de que abandonará la política si no resulta elegida alcaldesa.

Respecto a la polémica del miércoles en el Congreso de los Diputados, ha apoyado al ministro Borrell, y ha denunciado que Pedro Sánchez intente «poner en el mismo nivel a personas que todos tenemos como políticamente impresentables, como es Rufián, con un ministro de España que fue insultado».