Cartel anunciando un alquiler de vivienda
Cartel anunciando un alquiler de vivienda

Alquilar un piso de 120 metros cuesta ya 1.725 euros de media

Los inquilinos viven con la incertidumbre de subidas a las que no puedan responder

MADRIDActualizado:

«¿Comprar o alquilar?». El dilema se ha extendido entre los inquilinos de una vivienda arrendada y aquellos que se lanzan a vivir, por primera vez, fuera del núcleo familiar. La duda, cada vez más frecuente, no es fácil de responder en un contexto de escalada de los precios de venta y la escasez de oferta ante una demanda voraz de vivienda. La consecuencia de este problema práctico de la ley suprema que rige los mercados –también el inmobiliario– tiene como resultado un calentamiento del alquiler que empieza a ser preocupante en la Comunidad de Madrid.

Los profesionales del sector inmobiliario no son ajenos a esta escalada de las rentas. «El crecimiento de los precios del alquiler, sobre todo, en aquellos lugares donde el residencial entra en competencia con el de carácter vacacional, está arrojando mensualidades ante las que buena parte de la demanda no puede responder con sus ingresos», destaca Ferran Font, director de Estudios del portal pisos.com.

El paradigma del problema

La Comunidad de Madrid es el paradigma del problema con cifras que dan vértigo a los arrendadores. Los últimos datos disponibles sitúan a la región como la más cara para alquilar: una mensualidad media alcanza los 1.395 euros, por delante de País Vasco (1.126 euros al mes). A pesar de la heterogeneidad de los tipos de vivienda y las diferentes ubicaciones que afectan a la elaboración de estos informes, el crecimiento experimentado por la capital es aún más sorprendente.

Madrid marcó en junio de 2018 una renta media mensual –para un piso tipo de 120 metros cuadrados– de 1.725 euros. Esta mensualidad posicionó a la capital madrileña como la segunda más cara para los inquilinos, solo superada por Barcelona (1.796 euros). Las rentas de Madrid subieron un 10,58% en el primer semestre del año y un 21,48% interanual.

«Los precios están especialmente tensionados. La demanda es tan alta que, en muchas ocasiones, las agencias no llegan a publicitar los inmuebles porque tienen clientes en cartera esperando la oportunidad», explica Font a ABC sobre el fenómeno que se vive en la capital. «Muchos inquilinos están mirando de nuevo a la compra, pero en capitales como Madrid y Barcelona, así como en los municipios más cercanos a las mismas, los precios de venta están rondando los máximos. Por otro lado, los inquilinos que disfrutan de un alquiler aceptable albergan cierta incertidumbre, ya que temen que sus caseros actualicen la renta al alza en cualquier momento con el fin de liberar el inmueble y explotarlo turísticamente», señala.

Los datos estudiados por este portal inmobiliario señalan que los precios del alquiler están «tocando techo» y que, incluso, se ha ralentizado su incremento en algunas zonas céntricas. Los propios precios están empujando parte de esa demanda del centro a la periferia, como ocurre en la compra de viviendas. Esta situación también se está extendiendo al alquiler compartido –tradicionalmente para universitarios– que ha vivido un importante descenso de la oferta ante el aumento de los pisos turísticos. La renta media para el inquilino de una habitación en la capital es de 385,37 euros al mes. El Banco de España situó en 2017 la rentabilidad bruta del alquiler en la capital en el 5,25%, frente al 4,2% de la media nacional.