Almeida, junto a los exalcaldes del PP Gallardón, Ana Botella y Álvarez del Manzano
Almeida, junto a los exalcaldes del PP Gallardón, Ana Botella y Álvarez del Manzano - Ep

Almeida reta en su discurso a encontrar en el pacto con Vox y Cs cualquier cuestión fuera del ordenamiento jurídico

El candidato del PP se ha convertido hoy en el nuevo alcalde y ha asegurado que su objetivo es que Madrid sea una ciudad más abierta y diversa

MADRIDActualizado:

Poco después de las 11.30 horas, en el Ayuntamiento de Madrid ha habido fumata blanca y José Luis Martínez-Almeida se ha convertido en el nuevo alcalde de Madrid. Tras jurar su cargo y recibir, entre aplausos, el bastón de mando de manos de Carmena, Almeida se ha subido escenario improvisado en el que se ha convertido el salón de plenos de Cibeles para dar a los concejales su primer discurso como regidor, justo después de que lo hiciese la ya exalcaldesa Manuela Carmena. Eran las 12.25 horas.

Almeida ha empezado recordando a los anteriores líderes del PP en el Gobierno municipal. «Es un honor ser el continuador de Álvarez del Manzano, Gallardón y Ana Botella como alcalde de Madrid. Trataré de estar a la altura de lo que vosotros hicisteis», ha dicho dirigiéndose directamente a ellos y mirando a la tribuna de invitados. Los aplausos entre sus concejales se han sucedido a cada frase que ha pronunciado.

La siguiente frase Almeida la ha dedicado a Manuela Carmena, selañando, como ella misma ha dicho en varias ocasiones sobre los anteriores políticos que lideraron el Consistorio, que «siempre estará en la historia como alcaldesa de Madrid».

El nuevo alcalde ha retado a encontrar en los programas que ha pactado con Ciudadanos y Vox para, primero, conseguir ser investido y, segundo, gobernar durante los próximos cuatro años alguna «cuestión fuera del ordenamiento jurídico».

Y lo ha hecho, sin querer «entrar en la crítica», porque en previas palabras de la hasta ahora alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, o del portavoz del PSOE, Pepu Hernández, se ha hecho referencia al pacto de las derechas o a los del «trío de Colón».

«Este año ningún concejal va a ser insultado, amenazado o amedrentado cuando salga del pleno de constitución. Estoy convencido y eso desgraciadamente sí pasó hace cuatro años», ha lanzado, en relación al episodio que vivió la que será ahora vicealcaldesa, Begoña Villacís, recién elegida entonces concejala de Ciudadanos.

Sobre el futuro, en lo que quiere basar su trabajo, ha indicado que parte de Madrid es una «ciudad inacabada» porque está en «plena evolución» y su objetivo es que esté a la altura de los «madrileños» que tienen la «suerte» de haber nacido en Madrid, a los de toda España y de los que «vengan más allá de las fronteras» porque «entre todos» hay que construir la ciudad. «No queremos dejar a nadie atrás que quiera un Madrid mejor, más abierto y más diverso», ha subrayado.

Durante su discurso ha reiterado, por ejemplo, que va a levantar un monumento dedicado a las 1.429 víctimas del terrorismo, tal y como se recoge en su acuerdo con Vox,y lo hará como «tributo y homenaje sentido de dignidad y reconocimiento porque dieron su vida por España y nuestras libertades».

También ha señalado que su programa es «sensato y de sentido común», dirigido a solucionar los «principales problemas y competencias básicas» del Ayuntamiento como la limpieza o el estado de conservación de las calles, las aceras y el asfalto. «Vamos a dar soluciones a los madrileños para disfrutar de zonas verdes e infantiles», ha continuado, para remarcar también su apuesta por la «transformación digital» que va a poner al Ayuntamiento al servicio de los madrileños.

Asimismo, ha hecho referencia como «imprescindible» la «revolución fiscal» que quiere cometer y que va a «permitir devolver a la sociedad» lo que se le debe, gracias entre otras cosas, y en este punto sí que ha mencionado a Manuela Carmena, a que el Ayuntamiento de Madrid cuenta con superávit, por lo que van a tener capacidad de bajar impuestos e incentivar la colaboración público-privada.

Por último, y destacando que son todas «cuestiones básicas», ha invitado a los 57 concejales del pleno a sumarse al proyecto y especialmente, ha tendido la mano a los 19 concejales de Más Madrid con sus 500.000 votantes.

«Son estos los principios que nos deben orientar porque lo queremos dejar como legado al final de estos cuatro años», ha indicado Almeida, quien ha insistido en que la gestión es para ponerse al servicio de los madrileños y que elijan su futuro «con libertad» y no «para educar o adoctrinar».