Vista aérea de la Plaza de Pedro Zerolo, ayer
Vista aérea de la Plaza de Pedro Zerolo, ayer - MAYA BALANYA

Almeida anulará el proyecto de Ahora Madrid para la plaza de Pedro Zerolo

El Área de Obras y Equipamientos que dirige Paloma García Romero asumirá un nuevo plan para este icónico rincón de Chueca consensuado con los vecinos

MADRIDActualizado:

La historia del ya fallido proyecto de reforma de la plaza de Pedro Zerolo que ha traido de cabeza a los vecinos de Chueca en el último año, es la de una «cabezonería». Así lo definen quienes estuvieron intentando hacer entrar en razón, durante el anterior mandato, a la exalcaldesa Manuela Carmena y a José Manuel Calvo, el entonces delegado del Área de Desarrollo Urbano Sostenible. Las quejas vecinales –que lograron hacer que prosperara una moción del PP en el Pleno de Centro para paralizar el proyecto– no evitó, sin embargo, que el Gobierno de Ahora Madrid siguiera la tramitación de una reforma que consideraba «cara, no accesible, costosa de mantener» y que, por su diseño, favorecía «el botellón y vandalismo».

El alcalde José Luis Martínez-Almeida pondrá en marcha, el año que viene, un nuevo proyecto para la plaza –que renombró la anterior Corporación– «de la mano de los vecinos» después de que, el pasado día 15, la asociación vecinal de Chueca remitiera a la concejalía de Obras y Equipamientos, una carta solicitando que se anulara el plan iniciado por Ahora Madrid. El nuevo Área de Gobierno encabezado por Paloma García Romero se ha comprometido a paralizar el proceso de contratación –aún sin adjudicar– y a asumir la rehabilitación de este espacio «sin dar la espalda a quienes viven en la zona».

«El anterior equipo de Gobierno vendió este proyecto, como tantos otros, diciendo que iba de la mano de los vecinos. Nada más lejos de la realidad. No solo no se ha contado con ellos, sino que estos se han opuesto frontalmente al plan presentado. Queremos un proyecto con el que se sientan a gusto y se identifiquen. Y para ello, lo primero que hay que hacer es sentarse con ellos y escucharles», explican a ABC desde Obras y Equipamientos. El pasado 10 de julio su delegada se sentó por primera vez con ellos para conocer sus reivindicaciones. Tras estudiarlas, fuentes del área aseguran haber «intentado modificar el proyecto» para «hacer viable» su ejecución con cargo al presupuesto de las Inversiones Financieramente Sostenibles –conocidas como IFS– de 2018, por unos 3,5 millones de euros. «Las modificaciones solicitadas eran de tal calado que, de conformidad con la Ley de Contratos, es inviable», explican.

Acceso al garaje subterráneo de la plaza Pedro Zerolo, con numerosos desperfectos y vandalizado con pintadas
Acceso al garaje subterráneo de la plaza Pedro Zerolo, con numerosos desperfectos y vandalizado con pintadas - MAYA BALANYA

El polémico proyecto de Ahora Madrid –contra el que se presentaron más de 1.500 firmas en contra– alteraba la distribución y la estética de la superficie de la plaza. Obra del estudio Cifuentes Costales, que lo presentó dentro del concurso de arquitectura Europan, tenía una serie de particularidades que no convencían a los vecinos de Chueca. Por ejemplo, la creación de cinco praderas de césped, de unos 600 metros cuadrados, en las que se preveían todo tipo de «actos vandálicos»: botellones y ruidos. Tampoco gustaba el estilo diáfano de su espacio central, que temían que fuera aprovechado para celebrar eventos multitudinarios en una plaza clasificada como de «Alta Contaminación Acústica».

«Iba a ser un “fiestódromo”»

«Nos parece una gran noticia que el Ayuntamiento haya atendido nuestras reclamaciones y la de la mayoría de los comerciantes de Chueca, que firmaron más de 200 cartas contra el proyecto que Carmena quería imponernos», celebra el presidente de la Asociación de Vecinos de Chueca, Esteban Benito. «Era horrible. Pretendía convertir una plaza vecinal en un “fiestódromo”. Nos alegra que la nueva Corporación sí atienda a la participación vecinal», dice.

El proyecto fue, también, duramente criticado por alguno de los técnicos que emprendieron la última reforma de este espacio. Entre ellos, la arquitecta que modernizó su aparcamiento subterráneo, Teresa Sapey, ha defendido en todo este tiempo que el proyecto era «inviable». La italiana advirtió del «riesgo» que suponía alterar la distribución de cargas en la superficie. «El futuro proyecto tendrá que respetar su memoria y responder a las necesidades futuras para transformarla en punto de encuentro y en un icono de convivencia e intercambio sociocultural entre sus habitantes, usuarios y visitantes», opina la arquitecta.