En huelga de hambre para que su pueblo no desaparezca
Ángel Vadillo, alcalde de Alburquerque, habla con los medios a las puertas del ministerio de Industria - efe

En huelga de hambre para que su pueblo no desaparezca

Ángel Vadillo, alcalde de Alburquerque, ha iniciado una protesta indefinida frente al miniterio de Industria para que se dé luz verde a cinco proyectos de renovables en su pueblo que creen empleo

madrid Actualizado:

Alcalde coraje. Ángel Vadillo responde a esa descripción. Es el primer edil (PSOE) del pueblo extremeño de Alburquerque (5.600 habitantes). La falta de empleo en sus lindes le llevó el pasado 12 de marzo a emprender una marcha a pie hacia Madrid para que le atendiera el ministro de Industria, Turismo y Comercio, José Manuel Soria.

Su móvil es evitar que supueblo desaparezca por la emigración en busca de trabajo. La solución, que el Gobierno dé luz verde a cinco proyectos de energías renovables que instalarían plantas termosolares en sus terrenos generando empleo.

La cuestión es que 23 días después de una larga caminata de más de 400 kilómetros, Vadillo sigue esperando a las puertas de Castellana, 160. El pasado lunes día 11 comenzó una huelga de hambre indefinida.

Un pueblo sin pilar económico

Los habitantes enviaron ayer un comunicado a los medios de comunicación para apoyar a su regidor. «En Alburquerque no hay tejido industrial importante, la economía de nuestro pueblo se ha basado tradicionalmente en la ganadería y en los últimos tiempos, en empresas auxiliares de la construcción como extracción y fabricación de pizarra y granito, y pequeña construcción», apuntan.

Esos dos pilares económicos se han ido al traste con la crisis. La tasa de paro de este pueblo pacense supera el 40%. «La situación es dramática, tanto que si no ponemos remedio, Alburquerque está condenado a una muerte segura, condenado a repetir la historia de los años 60 cuando cientos de alburquerqueños hicieron las maletas para buscar una vida mejor lejos de su tierra», lamentan.

A un paso de conseguirlo

Según explican, en Alburquerque existen cinco proyectos de plantas de energía termosolar «con autorización administrativa y todas las licencias y requisitos exigidos, a la espera únicamente de ser incluidos en el registro de preasignación».

Vadillo quiere hablar con el ministro para que estos proyectos se puedan ejecutar cuanto antes. Como no le recibe ha iniciado su huelga de hambre indefinida. En su página web afirma: «No tenemos la culpa de esta situación y nos lo están poniendo muy difícil, pero si mi pueblo está a mi lado me hará fuerte. Estoy luchando por Alburquerque, me siento responsable de todos, pero solo no puedo porque es una lucha titánica».