Cartel del festival The Urbana Wall
Cartel del festival The Urbana Wall - ABC

Alcalá de HenaresPolémica por el veto a unos raperos «machistas»: «No debería tratarlas bien, pero se lo merecen»

El Ayuntamiento asegura que Kaydy Cain y Kidd Keo no actuarán, pero el promotor no los ha eliminado del cartel

MadridActualizado:

La actuación de los raperos Kaydy Cain y Kidd Keo en Alcalá de Henares ha salpicado de polémica los conciertos de verano en el municipio. El Ayuntamiento de la localidad, gobernado por el PSOE y Somos Alcalá –la marca local de Podemos–, dijo hace un mes que no subirían al escenario del festival The Urbana Wall por el contenido «misógino y machista» de sus letras, pero lo cierto es que ambos siguen aún en el cartel. Al tiempo que el equipo de Gobierno asegura que tiene la potestad para vetarlo, se avecina un conflicto entre las partes porque los artistas ya han firmado el contrato con el promotor y cobrado por adelantado.

El espectáculo, programado para el próximo 22 de septiembre, se enmarca en el ciclo de Conciertos de la Muralla de Alcalá, que se celebran entre agosto y septiembre en la huerta del Palacio Arzobispal. El festival, al igual que el resto de actuaciones planificadas, forma parte de las contrataciones artísticas de la localidad para 2018 y 2019, cuya adjudicataria fue la empresa Emotional Events S.L. por un total de 194.810 euros (IVA incluido).

La pregunta que se hacen en la localidad es que cómo es posible que el Consistorio vete el concierto de estos raperos si valoró la oferta que los incluía con la máxima puntuación (30 de 30), formalizándose la adjudicación el pasado 9 de julio e imponiéndose a otras dos empresas. Entonces, aparentemente, nadie reparó en letras como «me follo a sus putas y ninguna me convence, no debería tratarlas bien, pero a veces siento que se lo merecen», de Kaydy Cain; o «ponte a cuatro, bájalo y chupa perra», de Kidd Keo.

Fuentes municipales explicaron a ABC que desconocían que fueran a actuar porque «el análisis técnico se centraba únicamente en los cuatro conciertos para el periodo de ferias y fiestas», y que el festival remite a la posibilidad que da el pliego al adjudicatario de organizar más actuaciones durante el verano. «No lo sabíamos, pero en cuanto tuvimos conocimiento de las letras misóginas y machistas procedimos a paralizar la venta de entradas y a cancelar el concierto», detallan. El objetivo del Gobierno, añaden, es que el espectáculo no se celebre «bajo ningún concepto». «El Ayuntamiento de Alcalá está a la cabeza de la lucha por el pleno respeto de los derechos y la dignidad de la mujer y de las personas LGTB», declaró la edil de Cultura, María Aranguren, hace ahora un mes.

Conflicto a la vista

La versión de que no lo conocían, sin embargo, despierta algunas dudas. En el dossier presentado con la oferta en abril, explican fuentes cercanas a la actuación, figuraban todos los artistas, tanto los de las fiestas como el resto. Además, en la presentación de los Conciertos de la Muralla, el promotor y Aranguren dieron una rueda de prensa en la que el primero citó a los polémicos cantantes. Fue el 10 de julio, quince días antes de que el Ayuntamiento anunciase la cancelación del evento. Este diario ha preguntado sobre esta cuestión a Emotional Events, pero han rechazado hacer declaraciones.

Lo cierto es que, a pesar de la indicación municipal, Kaydy Cain y Kidd Keo siguen en el cartel del The Urbana Wall y su salida puede desembocar en un coflicto entre las partes. Según ha confirmado este periódico, los raperos ya han firmado el contrato y cobrado una parte por adelantado, por lo que la cancelación del espectáculo abriría una disputa entre estos y el promotor que se quiere evitar.

Preguntados por si contemplan una posible indemnización económica, desde el Consistorio de Alcalá lo descartan y se amparan en una cláusula que, aseguran, les permite hacer las indicaciones que estimen oportunas. Si llega a producirse, sería el enésimo veto a los raperos, que ya fueron eliminados del cartel del Viña Rock, Navarra (con declaración institucional del Parlamento) o Santiago de Compostela. En la ciudad complutense también llueve sobre mojado: hace dos años se generó la misma controversia con el rapero Costa, también criticado por el contenido «machista» de sus canciones, y de César Strawberry, entonces inmerso en un proceso judicial por enaltecimiento del terrorismo en varios tuits.