Las obras de ampliación de aceras de la Gran Vía, que forman parte del área Madrid Central
Las obras de ampliación de aceras de la Gran Vía, que forman parte del área Madrid Central - IGNACIO GIL

Los agentes de Movilidad vigilarán 28 puntos de acceso a «Madrid Central» a partir del 23 de noviembre

El sistema automatizado se instalará de forma progresiva antes de que acabe la legislatura tras un periodo de información sin sanciones en el que se irán corrigiendo los posibles fallos

MADRIDActualizado:

A partir del 23 de noviembre, los agentes de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid vigilarán el tránsito de vehículos en 28 puntos del distrito Centro de la capital. Así comenzará la fase de pruebas de la «Madrid Central», que tras un periodo de aviso, sin multar, para corregir los fallos del sistema automático, se pondrá en funcionamiento antes de que acabe la legislatura, según ha explicado la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés. En concreto, entre semana doce agentes se situarán en el eje de Gran Vía, cuatro en la confluencia de Sevilla con Canalejas, otros cuatro en atocha y los ocho restantes en los bulevares. Los fines de semana en Gran Vía habrá cuatro efectivos para facilitar el tránsito.

Durante estos meses, el sistema se implantará con carácter informativo y mediante controles manuales cargo de policía y agentes de Movilidad. En este periodo no se multará para corregir los fallos. No obstante, la delegada ha indicado que el sistema se implementará «seguro» antes de que comience el periodo electoral. «Se hará de forma progresiva, para evaluar el sistema. Creemos que Madrid Central va a reducir el impacto de la sanciones al tener un perímetro continuo», ha insistido Sabanés, que no cree que la puesta en marcha de «Madrid Central» y el cambio de hábitos de los madrileños vaya a traer repercusiones negativas en los comicios municipales. «Ya se ha producido un cambio de mentalidad muy grande de los peatones. Hay decisiones que tienen que mirarse ya más allá de las decisiones electorales. La ciudad no se puede regir por el destino de los conductores, sino del conjunto de la población. Este proyecto será continúo».

Distintivo ambiental

El acceso a esta zona estará limitado a los vehículos de vecinos, que podrán estacionar en su barrio como hasta ahora, los autorizados por los residentes (hasta un máximo de 20 al mes); los CERO y ECO, así como los coches de personas con movilidad reducida, los servicios esenciales, titulares de plazas de garaje y profesionales con limitaciones. Para el resto de conductores, sólo podrán entrar en «Madrid Central» si disponen del distintivo ambiental B o C de la Dirección General de Tráfico y únicamete para aparcar en garaje privado, reserva o aparcamiento de uso público. Si no, tendrá que pagar 90 euros.

Durante este verano el perímetro de «Madrid Central» se ha señalizado tanto de forma vertical como horizontal con unas líneas rojas. El gobierno municipal pretende que los conductores se acostumbren desde este otoño a las nuevas limitacines y ya recomienda que abandonen el uso del vehículo privado en favor del transporta público, aunque la delegada no ha llegado a concretar si va a haber refuerzo de metro y autobuses. No obstante, sí que ha desaconsejado expresamente la circulación por la Gran Vía y el entorno de la plaza de Canalejas y la calle de Atocha.

La implantación de «Madrid Central» coincidirá con la finalización de las obras de Gran Vía (que terminarán en diciembre), la renovación de la calle de Atocha (en verano de 2019), la peatonalización de la calle carretas (en diciembre), los trabajos en la plaza de Canalejas, Sevilla y Alcalá (en verano de 2019), los arreglos de once calles del entorno por la «operación asfalto» y las futuras obras de la Gran Vía de San Francisco-Magdalena y Amaniel.