Acribillan a tiros a un polaco en otro ajuste de cuentas en El Molar

CARLOS HIDALGO | MADRID
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La localidad de El Molar volvió a ser escenario la madrugada de ayer de un misterioso suceso. En esta ocasión, un ciudadano de origen polaco cayó muerto a tiros cuando regresaba a su casa. La Guardia Civil investiga un ajuste de cuentas para explicar este crimen, ya que la víctima tenía antecedentes con varios alias por tráfico de drogas.

El suceso se produjo en torno a la 1.25 de la madrugada. A esa hora, Jacek, de 40 años, regresaba al barrio de Castilla de la mencionada localidad a bordo de un Range Rover de color gris aceituna y matrícula 7233 DMP. El vehículo era propiedad de un compatriota, Krzysztof H., quien también cuenta con antecedentes.

Fuentes policiales indicaron a ABC que la víctima conducía el vehículo de Krzysztof porque éste se lo había dejado para que lo vendiese. El amigo de la víctima tiene un taller con un compañero en la localidad de Torrelaguna. Antes, había trabajado pintando casas y en una empresa de piscinas.

Por ello, una de las hipótesis que no se descartan es que el crimen fuera un «error»; es decir, que el verdadero objetivo de los asesinos fuera matar a Krzysztof, quien ya había tenido problemas con la justicia. El día que salió de la cárcel, montó una fiesta con sus amigos.

Habla la mujer de Krzysztof

De hecho, en un principio hubo bastante confusión en cuanto a la identidad de la víctima, pero ABC logró hablar con la esposa de Krzysztof, quien indicó: «Mi marido y yo estábamos anoche en casa con los niños cuando ocurrió todo. Al que han matado se llama Darek y es un polaco al que conocemos, pero como conocemos a nuestros compatriotas de la zona», indicó la mujer.

Pero los investigadores creen con más fuerza que todo se trata de un ajuste de cuentas con el objetivo de matar a Jacek, quien vivía desde hacía un tiempo en la misma urbanización que su amigo Krzysztof.

La cuestión es que cuando la víctima aparcó detrás del número 16 de la calle del Almendro, una zona inhóspita a esa hora, apenas le dio tiempo a caminar unos metros hacia su casa. Justo cuando iba a doblar la esquina para subir una pequeña escalinata que da a la puerta de los bloques de viviendas, una o dos personas le asaltaron sorpresivamente. Algunas fuentes indicaron que recibió cuatro impactos de bala, aunque se dispararon siete. Otras precisaron que la Guardia Civil recogió un total de 12 casquillos en las inmediaciones del crimen. Usaron armas del calibre 6.75, pequeño y que tiene que ser disparado a muy corta distancia. De ahí que muy pocos vecinos oyeran los tiros.

La Guardia Civil no descarta que los autores de los hechos, que tuvieron fácil la huida en coche por la carretera de Burgos, pudieran ser incluso de alguna banda colombiana.

Hace aproximadamente un año, Krzysztof tuvo que vender la casa en la que residía con su familia desde hacía bastante y vivir en ella de alquiler, a raíz, según quienes le conocen, de problemas con las mafias del Este. «El tren de vida que lleva no es el normal en un simple trabajador. En su casa estuvo la Policía y todo, porque se metía en movidas», indicaron algunos vecinos del barrio.

La víctima se dejó ver por El Molar con Krzysztof desde tres días antes y levantaron las sospechas porque «causaban revuelo» en un Volvo verde.