El 40% de los hijos de inmigrantes no quiere quedarse a vivir en España

ABC | MADRID
Actualizado:

Dos tercios de los hijos de inmigrantes con entre 12 y 17 años de la ciudad de Madrid reconoció no sentirse español y asumen la nacionalidad de sus padres como suya, según la primera fase de la investigación «La segunda generación en Madrid: estudio longitudinal», que se realizó sobre casi 4.000 alumnos de 125 colegios y públicos y concertados del área metropolitana y que se presentó ayer en la Universidad Pontificia de Comillas.

El estudio, que es fruto de la colaboración de los centros universitarios de Comillas, Clemson y el departamento de Migraciones y Desarrollo de la Universidad de Princeton (EE.UU.), señala que más de un 40 por ciento de los «nuevos españoles» no tiene interés en quedarse en España y preferiría trasladarse a otra nación del «mundo desarrollado», informa Ep.

A este respecto, uno de los autores del estudio, el profesor de la Universidad de Princeton Alejandro Portes, indicó que esto se debe a que España es un país «sin tradición de inmigración», por lo que «falta la percepción de identificación». No obstante, los descendientes de inmigrantes no perciben un «gran rechazo» por parte de la población autóctona. De este modo, más de la mitad declaró que nunca se habían sentido discriminados y sólo cinco de cada cien insistió que lo habían sido «muchas veces», aunque no necesariamente por la raza o la nacionalidad.

La mitad quiere ser universitario

En cuanto a su religión, más de un tercio se definió como católico, mientras que otro tercio como cristiano, de entre los que un 12 por ciento son ortodoxos, y una cifra similar, protestantes. Menos del 10 por ciento de los alumnos eran musulmanes.

Entre sus expectativas, la mayoría «tienen fe en la existencia de oportunidades de movilidad ascendente». Pese a lo cual, el 53 por ciento dijo «aspirar» a llegar a la universidad, aunque sólo el 23 por ciento confiaba en llegar a ella. Asimismo, el estudio encuentra diferencias significativas entre los alumnos de colegios concertados y los de colegios públicos, que tienen unas expectativas «significativamente más bajas». En los primeros, el 63 por ciento del alumnado hijo de inmigrante aspira a la universidad, cuando en los segundos, «sólo la mitad» se lo plantea.