Logo de Cercanías en una estación de Madrid
Logo de Cercanías en una estación de Madrid - GUILLERMO NAVARRO

200.000 viajeros sufrirán los seis meses de cierre del túnel de Recoletos

Se cierra al tráfico de trenes para cambiar vías y catenaria. No habrá servicio entre Chamartín y Atocha

MADRID Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Los usuarios de los Cercanías de Madrid se enfrentan a una nueva dificultad en los próximos meses: desde el 1 de junio y hasta noviembre, el túnel de Recoletos permanecerá cerrado por obras. No habrá servicio entre las estaciones de Chamartín y de Atocha. La medida afectará a más de 200.000 personas cada día, usuarias de los 470 trenes diarios que atraviesan el túnel. La obra la llevará a cabo el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y tendrá un coste de 47 millones de euros. El corte de la circulación será total. Para facilitar el tránsito a los viajeros, se ha previsto un servicio especial de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) con autobuses que realizarán el recorrido entre Atocha y Nuevos Ministerios, con parada en Recoletos y retorno para hacer transbordos de tren a autobús.

Las mejoras en el túnel de Recoletos están incluidas dentro del Plan de Cercanías de Madrid y tienen como principal objetivo mejorar la fiabilidad de los trenes y, sobre todo, reducir las incidencias en este tramo, según el director general de Conservación y Mantenimiento de Adif, Ángel Contreras.

Retrasos de 316 minutos

No es una cuestión menor: las averías en la red de Cercanías han causado problemas y retrasos de importancia, que han generado quejas de los usuarios y una sensación general de ineficacia en un servicio que, sin embargo, transporta cada día a millones de usuarios. Según los datos oficiales, entre 2014 y 2018 se registraron 225 incidencias en el túnel de Recoletos, con una media de 28 trenes afectados y 316 minutos de retraso por suceso. Esto supone, en el computo global, más de 1.100 horas perdidas por los usuarios.

El túnel de Recoletos tiene más de 7 kilómetros de longitud y comunica las estaciones de Atocha y Chamartín a través de las estaciones intermedias de Recoletos y Nuevos Ministerios. Es el tramo de la red ferroviaria española que soporta un mayor número de circulaciones, con 470 trenes y más de 200.000 viajeros al día.

Los trabajos de renovación se ejecutarán mediante dos contratos, uno de ellos tiene un importe de 35 millones de euros, e incluye cambiar la vía sobre balasto y traviesas de madera y la catenaria flexible existentes, sustituyéndolas por una vía en placa y catenaria rígida. El segundo contrato es de11,78 millones y se destinará a modernizar la señalización ferroviaria.

52 años

El túnel funciona desde 1967, año en que entró en funcionamiento. Presta servicio a las líneas de Cercanías C-1, C-2, C-7, C-8 y C-10. Y también es atravesado por trenes de media y larga distancia. Además de esta infraestructura, hay otros puntos de la red de Cercanías en los que también se van a acometer mejoras en las instalaciones. Por ejemplo, en la estación de Chamartín está previsto invertir 20 millones de euros para dar una nueva configuración a la cabecera sur. Quieren adaptarla a las obras que se van a ejecutar en los próximos años y, de paso, realizar los trabajos preparatorios para reformar el vestíbulo inferior de Cercanías.

En la estación de Méndez Álvaro se llevarán a cabo trabajos, tanto en los andenes como en la plataforma, para la consolidación estructural de la estación, por un importe superior a 4,6 millones de euros.

En Atocha Cercanías, está previsto renovar este verano parte de las escaleras mecánicas correspondientes al andén de las vías 1 y 2, con una inversión superior a 11,3 millones de euros. Se espera que los trabajos se mantengan durante dos años y se renueven todos los elevadores de esta estación. En Príncipe Pío se está ejecutando un nuevo andén que dará servicio a las vías 4 y 6, para aumentar la capacidad de vías para servicios comerciales de la estación, con un inversión de 461.751 euros.

El planeamiento de obras supone, en todo caso, una importante repercusión sobre el tráfico ferroviario, con las consiguientes molestias a los usuarios. Por eso, asegura Adif, se han concentrado los trabajos en el verano.