El Palacio de La Moncloa, en una imagen que publicó ABC en 1976
El Palacio de La Moncloa, en una imagen que publicó ABC en 1976 - MANUEL SANZ BERMEJO
TRANSICIÓN ESPAÑOLA

El Palacio de la Moncloa, una historia en cinco siglos

De finca agraria en el siglo XVII, a casa palaciega de campo y caza, museo y residencia oficial de jefes de Estado de visita en España

MadridActualizado:

La historia del Palacio de La Moncloa como sede de la Presidencia del Gobierno de España es relativamente reciente. A finales de diciembre de 1976 se produjo la mudanza de la anterior sede, en Castellana 3, al palacete próximo a la Ciudad Universitaria, y en enero de 1977 el presidente Adolfo Suárez ya trabajaba a pleno rendimiento allí. Pero el pasado de este edificio va mucho más allá y alcanza hasta el siglo XVII, cuando el propietario de la huerta de La Moncloa decidió construir en la parte alta un Palacio, conocido después como Palacio de la Moncloa.

En sus orígenes, el lugar que hoy ocupa el Complejo de La Moncloa era una finca agraria, que por su buena situación acabaría siendo una casa-palacio. En 1660, la finca fue comprada por Gaspar de Haro y Guzmán, marqués del Carpio y de Eliche, dueño de la huerta vecina de La Moncloa, nombre que procedía de sus antiguos propietarios, los condes de Monclova. Al quedar las dos huertas unidas, en el entorno del Arroyo Cantarranas, Gaspar de Haro mandó construir en la parte más alta de los terrenos un Palacio, conocido primero como Palacete de Eliche y también como Casa Pintada, en alusión a los frescos que adornaban los muros exteriores, y tiempo después como Palacio de La Moncloa.

El Palacio pasó por distintos propietarios hasta llegar a María del Pilar Teresa Cayetana de Silva Álvarez de Toledo, XIII duquesa de Alba de Tormes. A su muerte sin descendencia en 1802, Carlos IV adquirió el palacete y la huerta y lo añadió al Real Sitio de la Florida, que se llamó desde entonces Real Sitio de La Moncloa. En 1816, Fernando VII ordenó la restauración del palacio.

Treinta años después, Isabel II cedió al Estado la propiedad de La Moncloa, que pasó a formar parte del Ministerio de Fomento. El palacio fue restaurado de nuevo en 1929, momento en que se reinauguró como un museo. Su buen estado duró poco, ya que en la Guerra Civil el edificio fue destruido casi por completo. La reconstrucción acabó en 1954, y siguió el modelo de la Casa del Labrador, en Aranjuez. Desde ese momento, el Palacio se destinó a residencia oficial a los jefes de Estado que se encontraban de visita en España y a altas personalidades. Allí han dormido Sadam Hussein, Nixon o Eisenhower.

Salón de Columnas

El 15 de julio de 1954, el Palacio de La Moncloa y sus jardines, con una extensión de 58.000 metros cuadrados, fue integrado a Patrimonio Nacional, y se está catalogado como Bien de Interés Cultural.

El Complejo de La Moncloa está formado por 13 edificios y tiene 20 hectáreas. Como curiosidad, el Salón de Columnas, que antes era un patio, fue cubierto en 1970, para la visita de Richard Nixon. Las columnas, por cierto, provenían del Palacio Arzobispal de Arcos de la Llana, en Burgos.

Además, todos los edificios del Complejo están comunicados entre sí a través de un búnker subterráneo, que mandó construir Felipe González después del intento de Golpe de Estado del 23-F, como medida de seguridad para el Gobierno y el presidente. Tiene tres plantas y puede albergar a 200 personas.