La Gruta de las Maravillas: Gran Salón
La Gruta de las Maravillas: Gran Salón - RAFAEL MANZANO Y FRANCISCO HOYOS
LA RICA ESPAÑA

Gruta de las Maravillas: cien años fascinando con sus formaciones calcáreas

Algunas recuerdan a garbanzos o mantones de manila; otras, a penes y conchas. Fue la primera en abrirse al público en España y es, aún, la que ofrece el mayor recorrido visitable

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La de las Maravillas fue la primera gruta que se abrió al público en España, allá por 1914. Y es, además, la que ofrece el mayor recorrido visitable (1.300 m), asegura Eva Jiménez, la coordinadora de la cavidad, localizada en el municipio onubense de Aracena.

Cada año, casi unas 150.000 personas se adentran en la Gruta de las Maravillas. La época de mayor apogeo comienza a partir de otoño y se mantiene hasta mediados de diciembre gracias a un calendario laboral con festivos que permite los puentes y al coincidir con la realización en Aracena de las Jornadas micológicas y la Feria del jamón.

«Lo que distingue a la Gruta de las Maravillas de otras es que su nivel freático facilita un recorrido ameno durante los cincuenta minutos que dura la visita guiada, dado que se pasa de una sala a otra sin perder de vista el río», comenta Jiménez.

La Gruta de las Maravillas cuenta con tres niveles y 14 salas. Dos de ellas se acondicionaron el año pasado, coincidiendo con el centenario de su apertura. Y vienen a sumarse al resto, entre las que destacan la sala de la Catedral (cuyo techo es tan alto que se parece al de una bóveda), la sala de los Garbanzos (cuyo suelo se mantuvo bajo el agua durante mucho tiempo propiciando la aparición de pequeñas formaciones calcáreas que recuerdan a esta legumbre), la sala de los Desnudos (donde las formaciones, en cambio, recuerdan a penes y pechos) o la sala de los Mantones de Manila (donde las estalactitas que cuelgan con su punta hacia abajo hacen las veces de los flecos de estos lienzos de seda).

No se permite tomar instantáneas dentro de la Gruta de las Maravillas por las particularidades de la visita. «Un guía acompaña a un grupo de 40 personas. A medida que se avanza se van iluminando (y apagando) las salas, para ahorrar energía y mantener el estado de conservación de la cavidad. El flash no perturba al carbonato cálcico, pero sí influye en las algas y el musgo que proliferan en la cueva -seres vivos sensibles a los cambios de humedad también-. De forma que sin cámaras de las que estar pendientes conseguimos que nadie se desperdigue ni se quede a oscuras en la gruta», asegura Jiménez.

«Nunca ha habido murciélagos en la Gruta de las Maravillas. No hemos detectado guano -el nombre que recibe el excremento de estos animales- ni en los primeros tiempos; quizás por los parámetros ambientales de la cavidad, que, también, es muy grande: una temperatura entre los 16-19 ºC y una humedad del 94%. Tampoco se pueden observar peces, dado que el agua subterránea sale al exterior y entra siempre filtrando», continúa la coordinadora.

Explotación de minerales

La tradición oral recoge que la Gruta de las Maravillas fue descubierta por un pastor conocido como tío Blas que fue tras un carnero, llamado «Colmenito», que se le había extraviado. Otra explicación, en este caso sí documentada por un periódico en 1850, menciona que sus descubridores fueron unos mineros que se encontraban trabajando en un yacimiento próximo. Fueron éstos quienes se encargaron de dragar la cueva -pues el nivel freático de su interior era elevado en aquella época- para buscar minerales que explotar. Al no hallarlos, volvieron a cerrar la cavidad.

Ahora se ha descubierto otra nueva gruta en la otra ladera de esta zona calcárea donde destaca la de las Maravilllas, debajo del Castillo de Aracena. «Por las primeras imágenes que se han podido obtener, después de practicar una perforación y enviar un testigo, se puede saber que hay 7 metros de altura y que, hasta donde enfoca la luz de la cámara, se intuye una gran galería», comenta Jiménez. Abrir un acceso vertical siempre es más rápido que proceder con el subsiguiente horizontal. Se trata de proceso lento, pero el Ayuntamiento de Aracena se muestra dispuesto a continuar investigando, declara la coordinadora. El dinero que se obtiene de la venta de las entradas de la Gruta de las Maravillas se invierte no solo en la conservación de la misma, sino que repercute en todo el municipio. Por lo que la nueva gruta es una buena noticia, asegura Jiménez.