FESTIVAL DE ÓPERA DE LA CORUÑA

Celso Albelo y Patricia Ciofi, los «hijos» del regimiento

«La Fille du Regiment» es uno de los títulos más populares en las programaciones de los grandes tetatros europeos en los últimos años

J. L. JIMÉNEZ
LA CORUÑA Actualizado:

La nota cómica de este 58º festival organizado por Amigos de la Ópera de La Coruña viene esta temporada de la mano de una de las cumbres de este género, «La Fille du Regiment» de Gaetano Donizetti, uno de los títulos más populares en las programaciones de los grandes teatros europeos en los últimos años, y que en la capital herculina ya se representó hace catorce ediciones. La dirección musical llevaba varios años buscando «los intérpretes idóneos», y César Wonenburger los encontró en las figuras del canario Celso Albelo y la italiana Patricia Ciofi, los dos grandes reclamos de una ópera que ya tiene todas las entradas agotadas para su función del viernes en La Coruña, quedando únicamente disponible la del próximo lunes en Vigo, que será en versión concierto.

Albelo, que ya triunfó en 2009 encarnando al también belcantista Arturo Talbot en «I Puritani», regresa a La Coruña, donde debutará el Tonio de esta «Fille». «Me siento como si jugara en casa», bromeaba ayer durante la presentación, «es un papel complicado por la partitura, pero esta gente —en referencia a sus compañeros de reparto y los directores musical y de escena— lo hacen fácil, estoy bastante tranquilo».

La producción será obra de Davide Livermore —uno de los directores escénicos italianos de mayor proyección, según Wonenburger—, quien adelantó que los intérpretes se verán trasladados a un mundo «de niños», mezcla de soldados de plomo y un Tirol de juguete —donde originalmente transcurre la historia—. Además, destacó el talento de Donizetti para aunar en un mismo título «mucha diversión y una gran musicalidad y ternura».

Como «impostora» entre cantantes, la actriz Rossy de Palma, que interpreta uno de los roles más divertidos de la función, la duquesa de Krakentorp, un rol no lírico que le supone «un honor gigantesco» y en el que sublimará su «comicidad».