Vázquez rechaza que se esté cuestionando su liderazgo: «No es así, en absoluto»

Los congresillosagravaron la división interna entre los partidarios y detractores del líder del PSdeGRubalcaba y Chacón mantienen abierta la pugna en Galicia, donde 7 de cada 10 delegados dicen decantarse por el ex ministro del Interior

E. P. RODRÍGUEZ-SOMOZA
Actualizado:

SANTIAGO

Niega de forma tajante que el resultado de los denominados «congresillos» hayan cuestionado su liderazgo al frente del PSOE gallego, si bien los movimientos para forjar una alternativa a «Pachi» Vázquez toman cuerpo, al menos, en Pontevedra. También en La Coruña el pacto entre Francisco Caamaño y los críticos con la ejecutiva provincial, encabezada por Salvador Fernández Moreda, podría tener su repercusión en el futuro del PSOE gallego.

Así, la imposición de las listas de sus principales detractores y alguna victoria de las alternativas en la cita precongresual celebrada el sábado en las cuatro provincias ha sido interpretada por muchos como una muestra de la división interna del partido; también de la falta de apoyos que acusa desde hace tiempo la figura de su actual líder. Todo ello con independencia del respaldo de la delegación gallega a los de momento únicos aspirantes a la secretaría general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón. De este modo, el de O Carballiño forma parte de la nómina de secretarios generales que han salido damnificados. Ahora, tendrá que someter su continuidad a la aprobación de los militantes en el cónclave regional que se celebrará posteriormente a la cita del partido en Sevilla.

Con todo, Vázquez ha querido restar importancia a las dobles lecturas, convencido de que la carrera al congreso federal se está desarrollando «con total normalidad en Galicia» y rechazando cualquier análisis «en clave gallega». «En absoluto», respondía preguntado al respecto de que se haya cuestionado su liderazgo o que las diferentes opiniones supongan «división». Se refería el secretario general del PSdeG a la victoria de la lista encabezada por Modesto Pose y Abel Caballero en Pontevedra, críticos con su permanencia al frente del partido, y que logró imponerse a la afín integrada por el secretario de Organización Pablo García; así como a la más de una veintena de abstenciones en la aprobación de la candidatura de delegados que él mismo lideraba en Ourense.

Lo hacía durante un acto con militantes en Santiago de Compostela con motivo de la visita de Alfredo Pérez Rubalcaba. Desde la tribuna, Vázquez quiso agradecer a todos los socialistas «su comportamiento», puesto que «el debate, las opiniones y la democracia se abren paso una vez más». «Estamos encantados y orgullosos de nuestro modelo político, y de nuestro modelo de congresos», subrayó.

En una escueta intervención de menos de cinco minutos, el máximo representante del partido a nivel autonómico evidenció una vez más su discreción a la hora de decantarse públicamente por uno de los dos candidatos que pugnan por Ferraz, pues prometió «escuchar a ambos antes de manifestar una predilección». En la línea mantenida el pasado viernes, coincidiendo con el acto de Carme Chacón en la capital gallega, Vázquez agradeció al ex ministro su presencia, y de ambos valoró su «valentía y compromiso con el partido».

Con respecto al apoyo de la delegación gallega a los candidatos, los «chaconistas» afirman que en Galicia, que se suponía afín a Rubalcaba, tienen 30 de los 54 representantes, unos datos que corrige el equipo del que fuera candidato a las últimas generales y que se atribuye al menos 38.

Pocas caras nuevas o ausencias ayer domingo con respecto a la reciente visita de la política catalana. Al acto celebrado en un hotel compostelano acudieron, entre las muchas caras conocidas de la formación, el secretario de Organización, Pablo García; el secretario provincial del PSOE de La Coruña, Salvador Fernández Moreda; el de Pontevedra, Modesto Pose; el diputado Pablo López Vidal; el ex alcalde de Santiago, Xosé Antonio Sánchez Bugallo; el portavoz parlamentario, Abel Losada; el regidor olívico, Abel Caballero, y la teniente de alcalde viguesa, Carmela Silva; y el primer edil de Lugo, Xosé Clemente López Orozco.