Talento frente a la crisis
Una puesta en escena de «Rigoletto», la primera de las obras maestras de Verdi - ABC
ópera

Talento frente a la crisis

Del 5 de septiembre al 2 de octubre, el 59º Festival de Ópera de La Coruña desafía a los elementos con un programa austero de títulos pero cuajado de certezas y apuestas sobre seguro

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Crisis. Le van a venir a hablar al mundo de la lírica de crisis, como si desde hace años no se padeciera una profunda recesión en el terreno vocal, en la capacidad organizadora de los directores artísticos (y qué decir de los escénicos), en el sonido de las orquestas o en las aportaciones de los poderes públicos y los mecenas privados. Todos ellos, obstáculos que, desde sus limitaciones y gracias al ingenio y al buen hacer de sus dirigentes, sortea mal que bien anualmente la Asociación de Amigos de la Ópera de La Coruña en su Festival, el más antiguo de cuantos existen en nuestro país, y que está llamado a mayores empresas.

Porque empecemos por el final, por los recortes en las ayudas y subvenciones culturales. Son una realidad, por mucho que el maestro Barenboim proclame que es tan importante escuchar a Wagner como tener una barra de pan que llevar a la mesa. En fin, que guste o no, los poderes públicos siguen teniendo mano en esto de la acción cultural. Quizás haya llegado el momento en que, además de disponer del dinero de todos, ejerzan de palanca para reunir en torno a la música una oferta única en La Coruña, una temporada heterogénea de lírica y sinfónica, para la que hay mimbres más que suficientes de una enorme calidad, tanto por materia prima como por saber hacer. Porque la alternativa, es decir, la perpetuación de la fragmentación, sólo conduce a la indigencia y, a la larga, a la desaparición.

Mientras llega esa ansiada reorganización de las propuestas musicales, César Wonenburger sigue ejerciendo de eficiente prestidigitador al frente de la dirección artística del Festival. Con sólo tres fichas en la recámara, está obligado a apostar a caballo ganador. No solo en títulos, porque el repertorio operístico puede ser incluso predecible, sino también en repartos y producciones. Otro año más lo ha vuelto a hacer.

Abre boca «Rigoletto», la primera de las obras maestras indiscutibles del maestro Verdi, abrazando ya su periodo de madurez compositiva. Adaptando una obra de su siempre inspirador Victor Hugo («Le roi s’amuse»), y con libreto de su fiel Francesco Maria Piave, el de Busseto construye quizás su mejor personaje para la cuerda de barítono, el jorobado vengador que da nombre a la ópera. Para encarnarlo, el último gran Rigoletto de los últimos cuarenta años, el italiano Leo Nucci. Más de 450 funciones avalan a este veterano que ha llevado su oficio por los principales teatros del mundo, desde el Met hasta la Scala, pasando por Covent Garden o el Teatro Real, donde todavía resuena su histórico bis del pasado 2009. Nucci y Rigoletto son imposibles de disociar, por lo que cualquier aficionado que se precie no debe pasar la oportunidad. Le acompañarán María José Moreno como Gilda y Mikeldi Atxandalabaso como el Duca, en una ocasión única para el tenor vasco de confirmar que merece algo más que secundarios y euskorepartos en la ABAO. En el foso, (¡al fin!) la Sinfónica de Galicia y Miguel Angel Gómez Martínez.

El segundo gran título será «L’elisir d’amore», una de las quintaesencias de la ópera cómica belcantista con un nombre propio, el de Celso Albelo. El tenor tinerfeño es ya un habitual del Festival, y acude por tercera vez a La Coruña, esta vez para regalar su Nemorino tras debutarlo con un éxito sin precedentes en Venecia. Su partenaire será otra joven artista, Irina Lungu, curtida en el Opera Studio de La Scala de Milán, donde ya interpretó el rol de Adina con éxito. El gallego Javier Franco se vestirá de Belcore, y el engatusador Dulcamara recaerá en el cumplidor Bruno de Simone. Las producciones de uno y otro título serán de Emilio Sagi y Francisco López, respectivamente.

Se redondea el Festival con una tercera ópera, esta vez contemporánea. Kurt Weil y Bertol Brecht ponen música y letra a «La ópera de los tres reales», en una versión en gallego dirigida por Quico Cadaval y con el magnético Luis Tosar como Mackie «el Navaja». Una Gala Lírica con la ascendente mezzo Daniella Barcellona y la soprano Majellah Cullagh y la ya habitual noche dedicada a las jóvenes promesas de la tierra cierran el programa de este año. Y el que no disfrute con este cartel, simplemente es porque no quiere.