La sucesión de Zapatero agrava la división de fuerzas en el PSdeG

Los partidarios de la renovación total tras la pérdida de la Xunta salen en defensa de Chacón... y Caamaño

E. A.
SANTIAGO Actualizado:

Los 54 delegados que desde el PSdeG aportará Galicia para la elección del sucesor de Rodríguez Zapatero en el congreso federal socialista de Sevilla distarán de tener una directriz única. Tras la indeterminación pública de Pachi Vázquez y las apuestas de dos destacadas figuras de las provincias del interior, Lugo y Ourense, avalando a Rubalcaba (Orozco, alcalde de Lugo; y la diputada en el Congreso Laura Seara), ayer el sector renovador que plantó cara a la dirección regional y a Salvador Fernández Moreda en el último congreso provincial coruñés se decantó por Carme Chacón.

El diputado autonómico Lage Tuñas, que ya defendió la entrada de una nueva generación en la cúpula del PSdeG tras la dimisión de Touriño en 2009, adelantó de forma explícita su apoyo a la exministra, lo que supone, además, impulsar de forma indirecta al extitular de Justicia y diputado en el Congreso, Francisco Caamaño. Éste forma parte del proyecto de Chacón, a la que apoyó en un reciente manifiesto, y en él, dentro de Galicia, los críticos a Pachi Vázquez ven una alternativa a corto plazo para la dirección gallega del partido. «Ambos son dos claros exponentes de una visión diferente a la expuesta por Rubalcaba y aquellos que lo apoyan», señalaba Lage Tuñas.

Los movimientos de apoyo a uno u otro bando que se están produciendo y se producirán en el seno del PSdeG marcarán en qué medida Pachi Vázquez y su número dos, Pablo García, controlan las riendas del aparato gallego del partido de la rosa, que celebrará congreso regional tras el federal. El equilibrio de fuerzas en Galicia es ciertamente complicado, al no ser precisamente homogéneo el grupo de descontentos con la actual dirección del PSdeG.

Hasta mediados de mes, las agrupaciones locales socialistas se reunirán para iniciar el proceso de elección de sus representantes en el cónclave de Sevilla. La designación de elegados finalizará en cuatro congresos provinciales (los de La Coruña, Lugo y Ourense se celebrarán el próximo día 21). La provincia coruñesa elegirá diecinueve delegados; Pontevedra, diecisiete; Lugo, once, y Ourense, siete.

En La Coruña, la intención del secretario provincial, Salvador Fernández Moreda, era conformar una candidatura de unidad que previsiblemente seguiría las directrices de la dirección gallega en O Pino, que hasta ahora siempre ha apoyado los postulados de Rubalcaba. Pero la apuesta de Caamaño (presidente provincial del PSOE coruñés y número dos de la formación en la provincia) por Chacón y el apoyo a éste por parte de los críticos —Lage recabó un 31,4% de apoyos en la carrera por la secretaría provincial, en noviembre de 2009— han descabezado por completo esta posibilidad, al menos a priori.

Movimientos en Lugo

En Lugo, dirigentes locales en las localidades de Foz, Ribadeo y Burela se han mostrado en los últimos días partidarios de abrir un debate a fondo que ha suscitado la crítica de un molesto secretario provincial, el pachistaRicardo Varela, que retó a los críticos a hacer «una demostración de fuerza, si es que existen, que yo digo que no».

En Pontevedra, el panorama también será complicado. El secretario provincial, Modesto Pose, no solo mantiene una tirante relación con la dirección gallega, a la que plantó cara por las candidaturas del 20-N. También trató de cambiar el sistema de elección de delegados marcado por O Pino, propuesta que formuló en la ejecutiva pero no llegó a someter en el comité provincial, para dar más peso a las grandes poblaciones. En ese comité, incluso insistió en «revisar el liderazgo» en el PSOE gallego, sin eludir el debate sobre nombre. La ciudad de Vigo apostará probablemente por Rubalcaba, dada su cercanía con Caballero.