La revuelta de los salientes

Los diputados más afines a Touriño y los que tienen menos posibilidades de repetir amenazan con ser todo un quebradero de cabeza para «Pachi» en la recta final de la legislatura

EVARISTO AMADO
SANTIAGO Actualizado:

Son los más afines a la etapa anterior, los que con menos posibilidades se ven de repetir acta de diputado en O Hórreo, los que ya han plantado cara a la dirección gallega por listas electorales anteriores, y los que nunca creyeron en el proyecto de Manuel Vázquez desde el mismo día en que aquel congreso de 2009 daba carpetazo a la era del dimitido Touriño.

Entre las filas socialistas reconocen abiertamente que la brecha abierta llega, más que por las iniciativas de la dirección, por los menos afectos. Y no esperan que las cosas vayan a suavizarse. Un «no pachista» explica que «están armando bronca los que menos posibilidades tienen de repetir». Son, por ejemplo, María José Caride, a la que Touriño otorgó una cartera de la Xunta tan importante como la de Territorio e Infraestructuras, que a día de hoy mantiene cierto protagonismo tras un inicio de legislatura muy oscuro (tras la crisis parlamentaria es viceportavoz, como Méndez Romeu, otro touriñista); pero cuyo mañana dista mucho de estar asegurado, según se respira en los cenáculos socialistas.

En otro caso, como el de Beatriz Sestayo, la ruptura viene de la mano de la polémica aplicación de la máxima de «un hombre, un cargo», que causó un seísmo en el grupo parlamentario que todavía puede tener réplica en breve en Vigo por el caso «Silva». Enojados con la forma de implantar el modelo de incompatibilidad, Sestayo, como la propia Mar Barcón, Xaquín Fernández Leiceaga, José Manuel Lage, o Modesto Pose, dio un paso atrás en la dirección del grupo parlamentario. La desafección es clara y la posibilidad de una salida está presente.

El malestar en el grupo parlamentario socialista es transversal. Está claro. Y ello provoca situaciones como la de hace semanas, cuando un veterano como Francisco Cerviño estallaba en público con motivo de la decisión de «Pachi» de promover a Pablo García como senador por designación autonómica. Cuando saltó el farol de Touriño como alternativa, Cerviño criticó que varios diputados se acordasen del ex presidente de la Xunta para el cargo cuando antes, en su caída, lo habían esquivado, o cuando no lo dejaban ir a los mitines, etc.

«No hay otro»

Por ahora parece que no será tan minado el terreno del próximo congreso gallego, para el que por ahora no hay más candidaturas que las del actual secretario general, aunque sí hay expectación en las filas del partido de la rosa por ver cómo se suceden los movimientos. ¿Está dispuesto Francisco Caamaño a adelantar un desembarco en Galicia o prefiere medirse a medio plazo frente a Feijóo con un pie en Madrid y otro en Galicia y tras copar cuota de poder en la estructura del partido? ¿Se ve algún otro con opciones? ¿Volverá a dar José Blanco el espaldarazo a «Pachi» del 2009?

La situación la resumía perfectamente ayer el portavoz parlamentario, Abel Losada, en una entrevista en la Radio Galega. «Caben otras alternativas» a la opción de Vázquez como cabeza de lista para las próximas autonómicas, pero por ahora no se conoce «ningún otro candidato».

Además, Losada avanzó que espera un acuerdo entre la dirección gallega del partido y la de Vigo de cara a la finalización del plazo para la decisión de la teniente de alcalde viguesa, Carmela Silva, de renunciar a su acta municipal o nacional. «El partido, en un ejercicio de responsabilidad, buscará una solución a esta cuestión», manifestaba sobre un episodio que llevó a la dirección de O Pino a elevar el expediente a la Ejecutiva Federal de Ferraz, que será la que decida.