El PSOE recurre al insulto

Cortizo incendia el inicio de la campaña tachando de «mezquinos y cabrones» al PP por «no importarles que hubiera asesinatos de ETA» con tal de utilizarlos contra el Gobierno de Zapatero

JOSE LUIS JIMÉNEZ
SANTIAGO Actualizado:

Hundido por el último sondeo del CIS que augura un naufragio mayúsculo incluso en Galicia, con una profunda crisis interna pospuesta hasta después de las elecciones y con su candidato por Lugo, el ministro José Blanco, en manos del Tribunal Supremo por la llamada «Operación Campeón», el PSdeG prendió ayer fuego a la campaña del 20-N recurriendo al insulto como arma para atacar al PP. El protagonista fue un viejo conocido en la dialéctica de batalla, un Miguel Cortizo que tachó de «mezquinos y cabrones» a los populares por, a su juicio, utilizar políticamente la lucha antiterrorista contra el Gobierno.

Durante una comida-mitin en Oroso, y acompañado del cabeza de lista por La Coruña, el ministro de Justicia Francisco Caamaño, y el líder del PSdeG, Manuel Vázquez, Cortizo se arremangó y bajó al cenagal al afirmar sobre el PP que «estos cabrones, mezquinos, utilizaron la lucha antiterrorista para desgastar al Gobierno porque no les importaba que hubiera atentados; no les importaba que hubiera asesinatos», afirmó, para concluir después que «fueron desleales con el país en la crisis y la lucha antiterrorista».

Cortizo reprochó al PP que llegara a «acusar a Zapatero de asesino», cuando fue su Gobierno y Alfredo Pérez Rubalcaba quien «dirigió la lucha contra el terrorismo más eficaz de la historia de España», mensaje ya habitual durante estos primeros compases de campaña para intentar poner en valor la gestión del candidato socialista al frente del Ministerio del Interior. El ex delegado del Gobierno aseguró que cuando Rajoy decía a Zapatero «usted traiciona a los muertos», lo que planeaba él era «traicionar a los vivos» y consideró que el PP «tiene un programa para reducirlos a los vivos» y «marginarlos».

Las palabras del número dos de la lista socialista por La Coruña dinamitan el discurso de moderación que, de un tiempo a esta parte, venía intentando desarrollar «Pachi» Vázquez como parte de su proceso de construcción como candidato a la Xunta.

Tampoco son nuevas las gruesas salidas de tono de Cortizo desde que el PSOE lo recicló para ocupar la Delegación del Gobierno una vez Antón Louro puso rumbo de nuevo a Pontevedra. En apenas seis meses se convirtió en el auténtico estilete de oposición de los socialistas contra Alberto Núñez Feijóo, al que llegó a llamar subnormal públicamente —«estoy en un plano intelectual superior, en el normal, vamos»—, amén de otras lindezas a su gobierno.

Desde el equipo de campaña del PPdeG, un portavoz rechazó responder a las «provocaciones» de Cortizo. «Ahí no nos encontrarán», indicaron a ABC, «pero es lamentable que el PSOE pretenda remontar los 80 diputados de desventaja que les da el CIS con esta estrategia del dóberman», en alusión a aquel polémico vídeo que los socialistas emplearon en 1996 contra José María Aznar. «Cuanto más hable Cortizo, mejor nos irá», admitieron estas mismas fuentes, «pero no deja de ser una tragedia para la vida política gallega».