El BNG pide un cese en la Xunta por el robo del Códice Calixtino

El portavoz del Bloque reclama que también se le impute una sanción a la Iglesia

SANTIAGO Actualizado: Guardar
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El Bloque Nacionalista gallego exigió responsabilidades a la Xunta y pidió el cese del director general de Patrimonio, José Manuel Rey Pichel, por no velar «porque las medidas de seguridad del Códice Calixtino se cumplieran», según afirmó ayer el portavoz de la formación, Guillerme Vázquez, junto con la portavoz en materia de Cultura del grupo parlamentario frentista, Ana Pontón. Vázquez considera «necesario y urgente» que la Xunta dea algún tipo de explicación en el Parlamento sobre el robo, puesto que «Feijóo tan sólo se lamenta, no toma medidas». Esta seguridad tampoco estaba garantizada por la anterior responsable del área, Ánxela Bugallo.

En este sentido, los nacionalistas también recordaron que existe una ley que ampara los bienes patrimoniales, que en el caso del Códice tiene la máxima prestación. Según el artículo 25 de la ley 8/1995 del Patrimonio Cultural de Galicia, «los propietarios, poseedores y demás titulares de derechos reales sobre bienes integrantes del patrimonio cultural de Galicia están obligados a conservarlos, cuidarlos y protegerlos debidamente para asegurar su integridad». Además también se contempla que sean los propios poderes públicos los que garanticen esa seguridad y por eso, el BNG considera que «no es de recibo que el propio presidente de la Xunta esté pasando absolutamente del tema cuando hay una ley detrás que le exige la toma de responsabilidades».

Por otro lado, el Bloque reclamó que se abra un expediente sancionador a la Iglesia ya que, según marca la ley en su artículo 92, se trata de una infracción grave que «puede tener una multa superior a 150.000 euros», puntualizó Pontón. «Para nosotros hay una duda razonable del papel jugado por la Iglesia y en cuanto a medidas de seguridad», declaró Vázquez,que también quiso hacer ver que la seguridad del Códice Calixtino estaba encomendada al Apóstol Santiago.

Ante esta situación, el grupo nacionalista tan sólo contempla dos posibles soluciones. Por un lado, aceptar que el suceso es causa de la fatalidad y «no aplicar la Ley»; o «empezar a actuar en consecuencia» para evitar que se vuelva a producir un hecho de semejantes características, corrigiendo las causas que dieron pie a que este robo se llevara a cabo. A este respecto, el BNG considera que se debe abrir un debate sobre el patrimonio para aumentar o cambiar la seguridad de las obras patrimoniales más singulares, como era este caso.

Los nacionalistas creen que estas obras deberían estar custodiadas por la Administración para que se cumplan las medidas de seguridad mínimas, ya que «aunque son propiedad de la Iglesia Católica, son patrimonio de todos nosotros», declaró Vázquez, el cual precisó la necesidad de generar un debate para barajar si la Iglesia debe ser la dueña absoluta de los bienes patrimoniales. Además recordó que este suceso no favorece a Galicia ni a España, ya que se trata de un acontecimiento «lamentable». «Estamos dando una imagen terrible en cuanto a patrimonio y en cuanto a cultura», finalizó.

Continúan las pesquisas

Las investigaciones sobre el robo del Códice el pasado miércoles siguen su curso. La policía continúa el visionado de las cámaras de vigilancia de la Catedral gracias a la colaboración de 12 especialistas del Cuerpo Nacional de Policía. Éstos también cuentan con el apoyo de todos los medios e efectivos de la Jefatura Superior de Policía de Galicia y otras unidades de Madrid, como la Brigada de Patrimonio Histórico. Pero el visionado se está complicando y la dificultad viene dada porque se trata de diferentes cámaras y numerosas personas que aparecen en las cintas, muchas de las cuales portan mochilas y dificultan la extracción de datos. Por otro lado, desde el Arzobispado se muestran receptivos a reforzar las medidas de seguridad que aconseje la policía cuando finalice la investigación.